Este 4 de julio, la Fundación Eco Urbano de Paraná cumplió un nuevo aniversario. La fecha coincidió con el “bautismo de agua” de “Yaguarona”, una embarcación realizada en el marco del Proyecto Canoa que impulsó la ONG para transmitir a jóvenes de barrios costeros los saberes de la construcción náutica. Así se llevó a cabo un encuentro con festejo doble: Para conmemorar el nacimiento de la organización y para cerrar el ciclo del taller. Fue en el barrio de Puerto Viejo, en un estrecho margen donde todavía se conserva el acceso público al río Paraná. En un tono emotivo, el histórico activista Luis “Cosita” Romero llamó a estrechar el vínculo con la naturaleza ribereña afirmando una cultura e identidad en acciones “que puedan unir generaciones”.

Una ronda de tortas fritas, la guitarreada espontánea de Alejandro Cian y el acompañamiento del trombón de Mariano Martínez, recibieron en la tarde de este martes a los invitados al cierre del taller de recuperación de saberes de río del Proyecto Canoa. El encuentro se llevó adelante en la calle Leopoldo Díaz al final. La arteria nace en avenida Estrada, barrio de Puerto Viejo, rumbea hacia el norte, hace una curva, y termina sobre el río Paraná. Allí, en ese lugar escondido de la capital entrerriana, entre las empresas areneras y grandes casonas que han ido amurallando el paisaje, ha quedado un pequeño lugar en la costa, de unos 40 metros de ancho, que los lugareños conocen como su “Puerto de Pescadores”.

Sobre esa orilla se apiñan las canoas que todavía conservan el atracadero para quienes trabajan en el río. Esa misma costa hoy fue una fiesta, porque fue el lugar elegido para botar a “Yaguaruona”, la primera embarcación que se construyó en el taller colaborativo realizado con jóvenes costeros a partir de las técnicas que ofreció el pescador Gustavo Casal. En el acto estaba él junto a sus alumnos. También se acercaron vecinos, scouts, cuidadores de la Casa Común, integrantes del Centro Comunitario Josefina Zubizarreta donde se realizó la capacitación, y amigos de la Fundación Eco Urbano, quien promovió la actividad. Así, se celebró la finalización del curso, del que se espera tener una continuidad con otras propuestas, adelantó a ERA Verde el promotor cultura Francisco Paredes. Pero la convocatoria también fue motivo para el festejó del cumpleaños de la Fundación de larga trayectoria en la educación y comunicación ambiental.

Con el Himno Nacional de fondo, sobre la caída del sol, “Yaguarona” descendió por una pequeña barranca para realizar su primer viaje por el río, entre aplausos y gritos de júbilo. Antes, el presidente de la Fundación, Ricardo Chani Annichini, agradeció a los pobladores de la costa y las voluntades que permitieron llevar adelante la propuesta. Por su parte, el director Ejecutivo de Eco Urbano, Horacio Indio Enriquez, reconoció especialmente a Elena Miño de Vargas y sus hijos que luchan por conservar ese pedacito de libre acceso al río para que los jóvenes, hombres y mujeres puedan embarcar. En ese orden rondaron también los pedidos que, en boca del pescador y militante ambiental Luis “Cosita” Romero, afirmaron la necesidad de poner en valor el espacio como puerto de canoas y muelle cultural. El veterano baqueano del río arengó a replicar acciones que afirmen la identidad, al tiempo que enlacen las distintas generaciones a partir del vínculo con los entornos de agua.

 

EL FUTRO LLEGÓ

A la hora de los balances, Eco Urbano sostuvo: “Celebramos 29 años de cultura ambiental, cultura del cuidado, conscientes del contexto de crisis social y ambiental global que vemos reflejado en nuestros territorios, afectando nuestra calidad de vida”.

En un repaso en el tiempo, se recordó que, al momento del nacimiento institucional, el 4 de julio de 1994, “el planeta tenía alrededor de 5.500.000.000 y en Argentina la nueva constitución nacional incluía el derecho a tener un ambiente sano y a estar informado sobre los riesgos que el ambiente tiene sobre la salud. Hoy, con más de 8.000.000.000 de habitantes, el planeta, ‘nuestra casa común’ está sufriendo una crisis global social, ambiental y política resultado de un modelo civilizatorio insostenible e insustentable. Frente a los nuevos desafíos que se nos presentan como comunidad, se vuelve esencial trabajar de manera participativa, colaborativa e inclusiva para promover cambios culturales que aseguren la sustentabilidad en nuestros territorios. En estas casi tres décadas de recorrido y devenir como ONG, hemos cosechado aprendizajes y variadas experiencias abordando la complejidad de la agenda socioambiental local en los territorios de toda la provincia de Entre Ríos”, afirmaron al tiempo que remarcaron que han acompañado y asesorado “a gobiernos locales en la gestión participativa  y responsable de los residuos urbanos, impulsando el diseño de políticas de economía circular en las comunidades entrerrianas, que contemplen la inclusión formal de las cooperativas y grupos de recuperadores de base como sujetos clave para el tratamiento y valorización de los diferentes materiales reciclables. Estos desafíos logran abordarse articulando el trabajo con áreas del Estado como el Ministerio de desarrollo social, la Secretaría de ambiente y el IPCyMER y de esta manera incidiendo en el diseño e implementación de nuevas políticas públicas”, relataron.

 

También, la entidad subrayó que “a través de la comunicación y la educación ambiental” fomentaron “la incorporación de hábitos responsables desde las escuelas, los hogares y las instituciones, en temáticas como el consumo responsable, la minimización y separación de residuos en origen, el compostaje y las huertas familiares y comunitarias, el cuidado del arbolado urbano, la protección y restauración de los humedales, entre otros. Todas estas acciones de mitigación, adaptación y resiliencia frente al cambio climático requieren el acompañamiento y compromiso de la población para lograr sustentabilidad local y contribuir a la construcción de comunidades saludables”.

Finalmente afirmaron que “no hay tiempo que perder”, ya que se impone la necesidad de “escalar los procesos de cultura ambiental, y para ello el liderazgo de las y los jóvenes es fundamental. El movimiento de Cuidadores de la Casa Común del que somos parte, nos está mostrando el camino de una nueva forma de habitar y poner en valor nuestros humedales y vínculos, a través del turismo comunitario y los distintos saberes ambientales. El futuro llegó hace rato y tenemos que estar preparados. Incorporar nuevas capacidades para escuchar y reaprender son las claves para los escenarios por venir, con capacidad crítica, con creatividad y fundamentalmente con el cuidado como categoría central de esta época”.

Botan a Yaguarona, la canoa del proyecto de recuperación de saberes del río

Fotos e imágenes: Liliana Colignon y Lauti Del Fabro, del Seminario fotográfico «Cómo lograr una buena foto» coordinado por Mauricio Garín.

De la Redacción de ERA Verde