Al inicio del fin de semana del viernes 10 de julio continuaban la actividad ígnea en distintos puntos del Islas de las Lechiguanas. Los frentes de fuego se desplegaban en la zona de bañados del departamento Gualeguay frente las localidades bonaerenses de San Pedro y Ramallo, lo cual obligó a la Provincia a movilizar brigadistas para el control y contención. Pero después del fuego queda reconocer el impacto para la recomposición y prevención, apuntó a ERA Verde Enrique Quique Sierra. El naturalista y fotógrafo señaló la importancia de las imágenes satelitales para este registro.

 

El pasado 8 de julio en horas de la tarde se registraron varios focos de incendios en Islas de las Lechigunas, lo que demandó la actuación de una la coordinación interjurisdiccional entre las provincias de Entre Ríos y Buenos Aires para el combate del fuego. Esto resulta porque las llamas se generan en campos y anegadizos de la zona del Delta entrerriano, con impacto del humo en las localidades bonaerenses donde, por cercanía, se instalan las bases operativas.

 

El fuego parecía circunscripto al norte de la Vuelta de Obligado, en Islas de las Lechiguanas, por lo que se aguardaba que el cambio del viento con dirección Nor Noroeste, pudiera virar y así se pudiera mitigar la actividad de las llamas.

EL DÍA DESPUÉS

 

Ahora bien, tras las quemas quedan serias «cicatrices del fuego», graficó a ERA Verde el naturalista Quique Sierra, quien señaló la importancia de conocer “las huellas de los incendios en el terreno después que pasa el fuego. ¿Por qué es importante tener este registro? Bueno ningún funcionario de Entre Ríos, de ambiente, va a ver qué es lo que se quemó en el terreno, ni como es, qué paso, sus impactos en la biodiversidad”, planteó. Para Sierra es relevante contar con fotos satelitales que permiten “detectar los lugares y también la intensidad que tuvo el incendio”.

 

El fotógrafo apuntó que se pueden contar con las capturas que realiza la flota de satélites Sentinel, de la Agencia Espacial Europea (ESA), como base para poder luego efectuar las corroboraciones a campo. Lo que aparece como pasturas quemadas, explicó, “veremos si regenera en septiembre, antes que venga la creciente”. Por otra parte, con respecto a la biodiversidad –aves, reptiles, mamíferos y otras formas de vida– “se desconoce el impacto” real. Esto es lo que fundamenta la necesidad de “corroborar a campo”.

 

Sierra informó que en los últimos 30 días –señalados con flechas rojas en el mapa– se marcan los incendios recientes y en azules los lugares quemados en base de una foto satelital Sentinel (SWIR) del 8 de julio.

 

DESDE EL CIELO

 

El naturalista comentó que el sistema satelital Sentinel registra la composición de la banda del de infrarrojo de onda corta (SWIR). “En esta composición, la vegetación aparece en tonos de verde, los suelos y áreas urbanizadas en varios tonos de marrón y el agua se ve negra. Las tierras recién quemadas reflejan fuertemente en las bandas SWIR, lo que las hace valiosas para mapear los daños por incendios”, apuntó citando a ese sistema europeo.

Sierra recordó a ERA Verde que a este 10 de julio todavía se contaban con puntos activos de fuego. De los incendios originados en cercanías del arroyo Sepulturas, que comenzó el 08 de julio con 24 focos, se estima una superficie alcanzada de 348 hectáreas. “Hoy 10 de julio quedan activos 4 focos”. Esta información también se puede seguir a través del Sistema de Información sobre Incendios para la Gestión de Recursos (Firms) de la agencia norteamericana aeroespacial NASA.

 

Según se pude observar en la imagen adjunta –con círculo verde–, era tres entre el rio Lechiguanas y el Parana Ibicuy. El restante en la Sección 5ª de Islas Baradero. Los otros se encuentran en la jurisdicción de San Pedro, en la zona de los bañados de arroyo Tala, y el rio Arrecifes. Estos último comenzaron el 9 de julio, apuntó Enrique Sierra desde San Pedro.

El viento propaga aceleradamente un frente ígneo en Islas de las Lechiguanas

Fotos. Gentileza Enrique Quique Sierra

De la Redacción de ERA Verde