A través de un proyecto de ley ingresado en la Cámara de Diputados de Entre Ríos, se propone declarar monumento natural provincial al Tuco-Tuco de Río Negro (Ctenomys rionegrensis), un mamífero que habita en cuevas subterráneas. Se trata de un roedor único que en la Argentina sólo tienen presencia en puntos muy específicos y por lo cual se encuentra en estado de vulnerabilidad, explicó a ERA Verde el director de Áreas Naturales Protegidas, Pablo Aceñolaza.

La iniciativa para proteger al Tuco-Tuco nació desde el Poder Ejecutivo y fue canalizada a la Cámara Baja a través del diputado Lenico Orlando Aranda (JxER–Diamante). La propuesta de ley instruye a la Secretaría de Ambiente de Entre Ríos a “implementar medidas para la protección, conservación y manejo sustentable de las poblaciones de Ctenomys rionegrensis y sus hábitats naturales, a efectuar la delimitación de las áreas de distribución actual de la especie en el territorio provincial y a establecer zonas de protección especial o de amortiguamiento en torno a las poblaciones conocidas y a aquellas que se identifiquen en el futuro, en coordinación con instituciones científicas, áreas protegidas y organismos competentes”, señala el artículo 1º del borrador.
También se plantea realizar campañas de sensibilización de su importancia ecológica y el valor de conservar la especie. Asimismo, se prohíbe su “captura, daño, persecución, comercialización o cualquier otra actividad que afecte la integridad biológica de Ctenomys rionegrensis, salvo que medie autorización expresa de la autoridad ambiental competente”.
INVISIBLE
En diálogo con ERA Verde, el responsable de Áreas Naturales provincia, explicó que “no es un animal que sea visible. Es un roedor que tienen baja capacidad de movilidad. Sus cuevas están restringidas en zonas específicas vinculadas a suelos donde pueden hacer sus excavaciones, con una composición arenosa. Y no salen de ese circuito. Están del lado de la República Oriental del Uruguay –de ahí que se llaman rionegrensis, porque se los identificó en Río Negro, ese departamento oriental– y en Argentina solamente en Entre Ríos. Cuando se tienen pocos lugares, si se los altera, se puede perder una población entera y no hay recuperación, porque no van a venir de otros lugares”, razonó.
En los fundamentos de la iniciativa, se sostiene que el Tuco-Tuco “reviste una relevancia biogeográfica excepcional, por tratarse de una especie endémica funcional de la provincia de Entre Ríos, dado que todas sus poblaciones vivas y confirmadas se localizan exclusivamente dentro de esta jurisdicción, en las zonas de Ubajay, Mabragaña y el Parque Nacional El Palmar. En consecuencia, la provincia constituye el único refugio natural de la especie, asumiendo una responsabilidad directa e indelegable en su conservación a nivel global”.
Asimismo, que según las categorizaciones de la Sociedad Argentina para el Estudio de los Mamíferos (Sarem) y la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), se encuentra clasificado “en Peligro”, por la “pérdida y fragmentación de su hábitat, el aislamiento de sus poblaciones y las presiones derivadas del uso intensivo del suelo para la agricultura y la forestación”.

En cuanto al “punto de vista científico, la especie presenta haplotipos genéticos únicos y una divergencia evolutiva significativa, lo que le confiere un alto valor biológico y patrimonial. En el plano ecológico, cumple la función de ingeniero ecosistémico, promoviendo procesos naturales de aireación y fertilización del suelo en ambientes arenosos que sustentan otras especies de la biodiversidad entrerriana”.
La sanción de una ley que los proteja, “constituye una medida necesaria, urgente y estratégica, orientada a preservar una especie exclusiva de Entre Ríos, cuya desaparición implicaría su extinción total a nivel mundial”, se afirmó.
De la Redacción de ERA Verde
