En barrio Las Tejas de Concordia parece que nieva, pero no. Lo que cae del aire son finas partículas de madera y productos sintético que envician todo el ambiente, cubriendo de polvillo patios, huertas y jardines. La contaminación con fibra y aserrín proviene de la planta de conglomerados de la filial local del grupo austríaco Egger. Padecen el problema desde hace tiempo, pero desde fines de 2025 esto ha recrudecido y ahora los vecinos en asamblea resolvieron ir a la justicia. Desde la empresa reconocieron fallas en un equipamiento y que están tratando de mitigar el inconveniente. “Esta situación persiste desde que la fábrica se instaló”, señalaron a ERA Verde uno de los autoconvocados. “Pero ahora la presencia de fibra en el aire es cada vez más constante”, apuntó. Ante el reclamo a las autoridades municipales no hubo respuestas claras frente al problema. Se solicitó un Estudio de Impacto Ambiental y un plan de remediación, pero el municipio les adelantó que no sería público. En la última reunión de damnificados, resolvieron interponer un recurso de amparo colectivo.

Bario Las Tejas de Concordia, ubicado al noreste del Parque Industrial de esa ciudad, padece por la contaminación de la fábrica de placas de conglomerado y material en seco de la firma Egger Haus Maxit. Las micro partículas de aserrín y fibra sintética en suspensión los tienen a maltraer. Es así que casi un centenar de vecinos comenzó a reunirse para reclamar por la problemática que no cesa. En la última convocatoria, tras quejas a la empresa y una reunión con autoridades municipales, resolvieron coordinar acciones para exigir soluciones a la Justicia “ante el impacto ambiental en nuestra comunidad”, comentó uno de los asambleístas en diálogo con ERA Verde.

“Se reclama que vuela aserrín de la planta y que vuela fibra de la planta”, se sintetizó sobre el malestar. “Cabe destacar que el barrio persiste desde antes”, se apuntó sobre el origen del mal, cuando la empresa “inauguró aproximadamente en el año 1973” y luego que en octubre de 2017 los antiguos propietarios de Masisa transfirieran operaciones al Egger Group. “Esta situación persiste desde que la fábrica se instaló, pero ahora la presencia de fibra en el aire es cada vez más constante. También se denuncia que tienen montañas de aserrín a cielo abierto de un tamaño considerable. Además, nos hemos reunido con las autoridades municipales, pero no nos han proporcionado datos claros al respecto”, se agregó.

 

GESTIONES

En efecto, según informaron los vecinos, el pasado 13 de enero tuvieron un encuentro con las autoridades, entre las que estuvieron presentes el intendente Francisco Azcué, la subsecretaria de Comunicación y Prensa, Magdalena Molteni y el director de Saneamiento Ambiental, Carlos Pantaleone. En la reunión se reclamó el Estudio de Impacto Ambiental de la Egger y que la firma presente un Plan de Remediación Ambiental. Esto es por que en un comunicado oficial la misma empresa reconoció “la presencia de mayor fibra de madera” por lo que lamentaron “sinceramente las molestias que esto ha generado en los hogares, especialmente en un momento del año tan especial como las fiestas”. Desde Egger se apuntó las causas fueron que el un nuevo sistema “de captación de fibra, mediante el reemplazo de un ciclón”, no respondió y por eso comenzaron a tratar la “fibra de madera, un material orgánico, sedimentable y no respirable”, con métodos de riego y otros para mitigar su suspensión.

Ante la requisitoria de los vecinos, Pantaleone dijo que “pidió análisis a un laboratorio certificado de Rosario” sobre estas emanaciones y que se comprometía “a entregar el EIA y el Plan de Remediación Ambiental. Pero inmediatamente se desdijo porque “no dice cuándo” y que tampoco “no podía entregarlo porque no era publico”, señaló uno de los representantes de los vecinos presentes. Ante esta negativa, se adelantó que los autoconvocados irán por un pedido de acceso a la información pública para saber qué dicen esos estudios.

 

El intendente estaba apurado, se hizo notar por los pobladores y se retiró sin antes señalar que “desde que tomaron conocimiento (del problema), desde el 26 de diciembre de 2025, (su idea) es proponer una mesa de trabajo con Egger donde (la empresa) traerá la documentación” que, espera, sea lo antes posible.

“Todos los vecinos estamos muy cansados y en la última asamblea realizada participamos alrededor de 80 personas”, comentó uno de los presentes a ERA Verde, que agregó que están siendo acompañados por la organización ambiental Brote Nativo en su nuestro reclamo. Finalmente confirmó que la asamblea “decidió avanzar con la realización de un amparo colectivo ambiental”.

De la Redacción de ERA Verde