Desde la Asociación Argentina de Abogados/as Ambientalistas (AAAA) dieron a conocer su adhesión total al proyecto de Ley de Envases con Inclusión Social presentado en la Cámara de Diputados de la Nación y con reciente dictamen favorable de la comisión de Ambiente. Repudiaron “al feroz lobby de las corporaciones que se oponen a ella”.

 

En un comunicado a dado conocer por Abogados Ambientalistas, manifestaron el “acompañamiento a las organizaciones socioambientales de cartoneros y cartoneras que impulsan este proyecto, que forma parte de una política integral para recomponer el daño ambiental producido masivamente por las grandes corporaciones”.

 

Paralelamente, repudiaron “categóricamente las declaraciones, presiones y tráfico de influencias impulsados tanto desde diputados/as y senadores y diversas entidades, como la Cámara de Comercio de los Estados Unidos en Argentina (AmCham), la Unión Industrial Argentina, la Copal, La Cámara Argentina del Aerosol, la Cámara argentina de la Industria de Productos de Higiene Personal, la Cámara Argentina de la Industria de Bebidas sin Alcohol, entre otras, por pretender eludir sus responsabilidades, al introducir un producto en el mercado que luego se transforma en residuos que invaden y contaminan nuestros ecosistemas”.

 

La AAAA consideró prioritario “avanzar en la consolidación de nuestra soberanía en clave popular, territorial y ecológica, en vista a transformar este modelo hegemónico de producción y consumo, que nos ha conducido a la actual crisis civilizatoria, sanitaria y climática. Si hay un tema que hermana la justicia social con la justicia ambiental es, precisamente, la Ley de Envases, como en su momento lo fue la legislación sobre sobre Basura 0, prohibición de incineración, entre muchos otros”.

 

 

ARGUMENTACIÓN

 

En cuanto a la importancia de la Ley de Envases?, los Abogados Ambientalistas sostuvieron que “la mayor parte de estos residuos son envases que se descartan luego de consumidos los productos. Ello es así debido a que las empresas que los insertan en el mercado, no se responsabilicen de su tratamiento posterior. Gran parte de esta responsabilidad se encuentra depositada hoy en día en casi 150.000 trabajadores y trabajadores del reciclado informal”.

 

Respecto a números, la cantidad de residuos que se generan en el territorio nacional, a la fecha supera las 50.000 toneladas, se estimó. “De ese total, se estima que el 25% son envases y envoltorios que, en su gran mayoría, son plásticos finalmente descartados en basurales a cielo abierto, o en el mejor de los casos, en los rellenos sanitarios locales. Lo cierto es, que estos envases contaminan el suelo, aire y, especialmente, los ríos, lagunas, arroyos, como así también ecosistemas marinos. En algunos casos, la degradación se extiende por más de 300 años”.

 

Y continuaron: “A su vez, estos envases se encuentran en los más de 5 mil basurales a cielo abierto que se han relevado en todo el país, muchos de ellos emplazados en las principales ciudades y áreas metropolitanas de Argentina. Ello revela que la gestión de los envases se encuentra en un estado de precariedad extrema, ya que las consecuencias ecológicas y sanitarias impactan con aún mayor fuerza y crudeza a las poblaciones más vulnerables”.

 

DETALLES

 

Sobre otros aspectos del articulado de la normativa, apuntaron que “la responsabilidad extendida del productor y la creación de fondos específicos para el manejo de los residuos, es parte del marco jurídico y regulatorio necesario para avanzar hacia una transición socioecológica. Está clase de regulaciones, ya fueron impulsadas y se encuentra vigentes en países de la Unión Europea, Oceanía, Asia y América del Norte, como así también jurisdicciones de América Latina como Colombia, Perú, Brasil, Chile y

Uruguay. La integración de los costos ambientales asociados a los envases, durante su ciclo de vida, es necesaria para dejar de entender esta parte de la cadena de uso de los bienes comunes como ‘externalidades’. Por el contrario, es entendido como el deber de cada uno de los productores y empresas de asumir la responsabilidad objetiva por la gestión ambiental y su financiamiento, respecto de los envases introducidos por ellos en el mercado nacional, y los envases post consumo”.

 

Es así que valoraron que el proyecto a la vez que “reduce la cantidad de envases, promueve el análisis del ciclo de vida entero de los envases, el compromiso a lo largo de toda la cadena de uso, incluye a los y las trabajadores y trabajadores del reciclado y mejorará las condiciones ambientales de las zonas de sacrificio que hoy representan los basurales a cielo abierto o rellenos sanitarios distribuidos a lo largo y ancho del país”.

 

De la Redacción de ERA Verde