El Gobierno provincial anunció que de aquí a fin de año queda autorizada la pesca en un volumen que haciende a las 3.273,26 toneladas. Pero para Gabriel Duccase, de la peña pesquera El Cañazo, esta cifra está “dibujada”, graficó a ERA Verde. Es, en rigor, mucho menor si se tiene en cuenta que del total autorizado por Comisión de Pesca Continental del Consejo Federal Agropecuario se debe distribuir entre todas las provincias que realizan esta práctica en el río Paraná. En el caso de Entre Ríos, además está restringida a la mitad aún más por una orden judicial.

 

Para el abogado Joaquín Arias, quien llevó adelante el amparo ambiental para proteger las especies ante la extraordinaria bajante, también es poco clara la cifra permitida oficialmente, ya que en la misma no se incluye la cantidad que se saca para pesca deportiva, artesanal y de subsistencia. El fallo judicial que quedó firme la semana pasada, y que limita el volumen de pesca, no hace discriminación, y no se circunscribe a la práctica comercial; es para la extracción en general, señala el letrado.

 

Los nuevos parámetros permitidos para la pesca en el río Paraná que ahora están en discusión, surgen de la sentencia de la jueza Fabiola María Livia Bogado Ibarra, quien el pasado 7 de julio estableció reducir a la mitad el cupo de exportación de sábalo boga, tararita, patí y bagres vigente para la jurisdicción entrerriana. Tomó la medida a instancia de una demanda presentada por la Federación Entrerriana de Clubes de Pesca y Lanzamiento que solicitó un amparo ambiental contra el Gobierno de Entre Ríos para restringir la extracción ictícola que permita paliar el peligro de subsistencia del recurso frente al extractivismo acentuado por la bajante extraordinaria de las aguas.

 

El Gobierno provincial presentó una apelación al fallo de la magistrada, al igual que terceros voluntarios, que era frigoríficos y pescadores. Pero el Ejecutivo desistió. Los terceros voluntarios igualmente presentaron un recurso de reconsideración y revocatoria ante el Superior Tribunal de Justicia de Entre Ríos que fue rechazado con los votos de Daniel Omar Carubia y Germán Carlomangano, quedando firme la sentencia.

 

Dudas

 

Ahora la cuestión es dilucidar de dónde se toma la reducción de este 50% que manda la jueza. A fines de mayo, la Comisión de Pesca Continental del Consejo Federal Agropecuario acordó para lo que quedaba de 2020 acotar la exportación de pescados a 11.250 toneladas. Lo acordó con todas las provincias que hacen aprovechamiento de la cuenca del Paraná. A Entre Ríos, de este total, se estima que le corresponde aproximadamente el 51% de este cupo. A esta altura del año, lo que ya se ha asignados de este número global son 7.500 toneladas de sábalo, según informó el mismo director de Recursos Naturales provincial, Mariano Farall. Es por eso que para el funcionario, resta ocupar 3.750 toneldas que, reducidas a la mitad por sentencia judicial, llevan el guarismo cercano a la 1.875 toneladas que manejan las autoridades entrerrinas. Pero lo que Farall no cuenta, plantean los demandantes de la veda, es que esta cifra se debe distribuir con el resto de las provincia y no sólo para Entre Ríos. En todo caso, le podría quedar unas 937,5 toneldas hasta diciembre.

 

Para Duccase “habría que cortar ya la pesca”, porque esa cifra límite ya está rebasada. Señaló que los números oficiales “están dibujados”, y dado la medida judicial pone coto a la extracción, ya no se puede acopiar más para la venta al exterior.

 

Un razonamiento similar Arias expresa que además hay otro problema, ya que la Justicia limitó la extracción. “¿Es para todos?”, se preguntó sobre esta restricción. “Acá no se cuentan los que se pescados para consumo interno. La limitación habla de extracción, no si es para exportación o consumo interno. Si se habla de los límites de extracción de los frigoríficos, es este número, pero se debe incluir acá la extracción para pesca deportiva, artesanal y de subsistencia. También los decomisos y la mercadería que se sacó de circulación no está contada. Los decomisos porque estaban fuera de talla, la que no contaba con guía de pesca, la mercadería que estaba en negro. Es decir, esto no está dentro del conteo. Creo que el Gobierno lo hace así para beneficiar los negocios”, cuestionó.

 

De la Redacción de ERA Verde