La apicultura argentina alcanzó un nuevo hito en su perfil exportador con la certificación de 611 toneladas de miel orgánica durante 2025. De ese total, la provincia de Entre Ríos aportó 255 toneladas, posicionándose como líder indiscutida nacional en este nicho de alto valor agregado para los mercados más exigentes del mundo. El diferencial competitivo de la región radica en las condiciones naturales de los humedales del Delta, que permiten un manejo productivo libre de insumos químicos sintéticos. Esta particularidad, sumada a la sanidad de las colmenas, otorga a la miel entrerriana un estatus de calidad superior bajo el sello «Orgánico Argentino», destacaron desde el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa). “La abeja debe tener un radio de vuelo de 3 kilómetro libre de contaminantes químicos. Esta es la característica principal”, precisó Carolina Kaul, del Centro Regional del organismo sanitario.

Para respaldar este potencial productivo, Senasa informó que supervisa la sanidad de las colmenas y la inocuidad de este alimento. A través del Sistema de Trazabilidad Apícola (SITA), el organismo asegura el seguimiento estricto del producto desde el apiario hasta su embarque a destino final, cumpliendo con las exigencias de la Ley 25.127 de Producción Orgánica, se explicó en un comunicado donde dieron a conocer los últimos números de exportación.
DESAFÍO
El Senasa explicó que su tarea consiste en supervisar a las entidades certificadoras privadas de orgánicos mediante auditorías directas y fiscaliza de forma indirecta a productores primarios, elaboradores y comercializadores registrados como operadores orgánicos.
En este sentido, Kaul de la regional de Servicio señaló que en la provincia la producción orgánica “representa un desafío de crecimiento importante. Son siete los operadores los productores orgánicos –entre primarios, elaboradores y comercializadores– que están registrados y certificados en la provincia de Entre Ríos. Sí vienen creciendo con el número de colmenas y de apiarios que están bajo certificación”. Agregó en esta línea que “la miel orgánica representa un nicho importante, sobre todo en los países de la Unión Europea, con los cuales la normativa argentina tiene equivalencia. Por lo tanto, lo que es orgánico Argentina es orgánico también en la Unión Europea”.
Este esquema de certificación se rige bajo la Resolución Senasa 374/2016,que es el marco normativo que garantiza la sostenibilidad y prohíbe el uso de insumos químicos sintéticos, respaldando el sello «Orgánico Argentino» con altos estándares de calidad internacional.
GPS
Sobre las características del producto se recodó que la miel es una sustancia dulce producida por las abejas obreras (melíferas) a partir del néctar de las flores y otras secreciones extraflorales, que estos insectos recogen, transportan, transforman y combinan con sustancias específicas, y que, luego, almacenan en panales.
Cuando este alimento se obtiene a partir de un sistema de producción sustentable en el tiempo, mediante el manejo racional de los recursos naturales y sin la utilización de productos de síntesis química, y tales características pueden ser claramente identificadas por los consumidores por medio de un sistema de certificación, estamos hablando de miel orgánica.

La miel orgánica es uno de los tres principales productos junto con el arroz y los arándanos que se certifican como producción orgánica en la provincia de Entre Ríos. Los productos “orgánicos” son obtenidos a partir de un sistema agropecuario cuyo objetivo es el de producir alimentos sanos y abundantes, respetando el ambiente y preservando los recursos naturales. Su producción se basa en la aplicación de técnicas tendientes a mantener o aumentar la fertilidad del suelo y la diversidad bilógica, que permitan proteger a los cultivos y animales de plagas, malezas y enfermedades bajo un nivel tal que no provoquen daños económicos. No permite el uso de productos de síntesis química ni de organismos genéticamente modificados, además toma en consideración la observación y conocimiento de los ciclos naturales de los elementos y de los seres vivos.
La condición “orgánica” de un producto es un atributo de calidad, que garantiza que se lo ha obtenido cumpliendo requisitos adicionales respecto de los exigidos para los productos convencionales.
Y sobre el rol del Sensasa se detalló que se trata de la autoridad competente en la fiscalización del cumplimiento de la norma sobre la totalidad del proceso productivo-comercial. Asimismo, habilita a entidades certificadoras para el control de los operadores que son quienes producen, elaboran y comercializan los productos orgánicos. En esa línea, el servicio controla a las entidades certificadoras a través de auditorías y de inspecciones a los operadores, brindando transparencia, asegurando la calidad y cumpliendo con las exigencias internacionales.
De la Redacción de ERA Verde
