Pobladores de la cuenca del arroyo Las Tunas habían denunciado el vertido de desechos avícola de una empresa radicada en cercanías del Parque Industrial de Paraná. Fue este 3 de febrero, cuando en la intersección del mencionado curso de agua y la calle Miguel David constataron dos montículos de cáscaras de huevos e insumos veterinarios, junto a botellas y sachets “presuntamente bolsas de diluyentes estériles usadas en la industria avícola, con sus típicos piquitos azules. En función de la rotulación y las características de los envases, resulta razonable suponer que se trata de insumos veterinarios avícolas”, se precisó a ERA Verde. Merced a la exposición pública del caso, en la mañana de este 4 de febrero se registró que habían quitado los desperdicios volcados a orillas de Las Tunas.
“Durante una inspección realizada esta mañana (del 4 de febrero) en el arroyo Las Tunas, miembros del Comité de Cuenca Arroyo Las Tunas pudieron comprobar que ya no están las montañas de cáscaras de huevo con insumos veterinarios, y por eso celebraron la celeridad de las autoridades para abordar un foco de infección”, comentó el vocero del Comité de Cuenca Arroyo las Tunas Daniel Tirso Fiorotto, luego que ayer fuera denunciada un hecho de contaminación.
“Las descargas de residuos patológicos avícolas fueron realizadas por una empresa de la zona en la calle Robinson en Paraná –que es continuación de Miguel David–, cerca del Parque Industrial, y en la costa del arroyo. Luego de la exposición pública realizada ayer ingresaron trabajadores municipales de Paraná para remediar el lugar”, comentó en diálogo con ERA Verde.

Sobre las tareas de la organización, Tirso Fiorotto comentó que “el Comité de Cuenca recorre con periodicidad las dos costas del Arroyo Las Tunas para detectar minibasurales dado que cada lluvia arrastra residuos al arroyo; y está coordinando con los municipios de Paraná, Colonia Avellaneda y San Benito para evitar el ingreso de nuevos residuos, dado que pronto se abocará a la extracción de plásticos, gomas y otros productos que se acumulan en los meandros o en los troncos caídos. De esa manera se evitará que ingresen al arroyo Las Conchas y de ahí al río Paraná”.
OJOS ATENTOS
Cuando el suceso fue denunciado en la víspera, desde la entidad civil expresaron que la preocupación por el destrato que algunos brindan al arroyo surge porque “los vecinos de Paraná viven en estas horas junto a residuos peligrosos tirados en un pastizal que, si no son retirados a tiempo, serán arrastrados por la próxima lluvia a la cuenca. El olor nauseabundo es notable a doscientos metros a la redonda, incluso pasando el arroyo hacia el Este, jurisdicción de San Benito”.
En este orden, se informó que “el Comité de Cuenca ha detectado numerosas vías de contaminación de la cuenca de Las Tunas: residuos líquidos y sólidos del Parque Industrial de Paraná, cloacas de San Benito y Colonia Avellaneda, y otros residuos sólidos domiciliarios ingresados a través de minibasurales de los tres municipios. Todos estos temas están incorporados en un Plan Hídrico 2026 que el Comité presentará esta semana en el Consejo Regulador del Agua, Corufa”, adelantaron.
También dieron a conocer que “por distintas vías, las tres municipalidades y la provincia se comprometieron a eliminar minibasurales cercanos a la cuenca y a rehabilitar las lagunas sanitarias en junio de 2026. La comuna de Colonia Avellaneda se comprometió esta semana a aportar una retroexcavacora para extraer plásticos acumulados en Las Tunas antes que deriven hacia el río Paraná”.
Es por eso que a partir del hecho de este martes, los miembros del Comité fueron “informados de una comunicación de los intendentes de San Benito y Paraná, para que la capital entrerriana retire los residuos avícolas detectados”. Los vecinos aseguraron que no es la primera vez que sufren este atropello de una empresa de la zona.

Como antecedentes aludieron a que “científicos del Conicet y de la Universidad Nacional del Litoral (UNL) realizaron estudios exhaustivos de la cuenca de Las Tunas en 2025 y encontraron condiciones extremas por la acumulación de fuentes de daño para la salud, hasta el punto que el cóctel de sustancias posee la capacidad de incidir en el material genético de las especies, es decir: Las Tunas posee genotoxicidad, puede generar malformaciones. Por esta razón, organizaciones sociales, vecinales, ecologistas, y organismos de la provincia y de tres municipios están realizando tareas en común para revertir el proceso de deterioro de esta cuenca que lleva décadas. En estos días esperan una audiencia con el ministro de Salud de Entre Ríos, Daniel Blanzaco, para tratar la problemática desde el principio de “Una sola salud”, considerando que estas aguas residuales derivan por los sectores más poblados de la provincia, en el Gran Paraná”.
Fotos: Comité de Cuenca Arroyo las Tunas
De la Redacción de ERA Verde
