Una coalición socioambiental de más de 20 organizaciones de Entre Ríos y Santa Fe envió una carta al gobernador de la provincia en cual se pide un plan integral para la gestión de la cuenca del río Paraná. Solicitaron participar en los estudios y controles correspondientes. También que se aplique, junto con Santa Fe, una prohibición de extracción de peces mientras dure la bajante pronunciada y persistente de las aguas. En lo social plantearon que se articulen ayudas a los pescadores artesanales, tal como se implementó en Chaco, Misiones y Corrientes.

 

En un escenario inquietante y de gran preocupación por la bajante extraordinaria del río Paraná, distintas instituciones y ciudadanos de las provincias de Entre Ríos, Santa Fe y Corrientes nucleadas en el colectivo denominado Dos Orillas presentaron el viernes pasado una nota al gobernador, Gustavo Bordet. En la misiva el colectivo solicitó acciones concretas para proteger el río y sus ecosistemas asociados. Concretamente la veda pesquera, al tiempo que se proteja las comunidades afectadas por esta actividad. Plantearon estudios y mayores controles, apuntando a la caza y el tráfico de fauna silvestre, del mismo modo que eventualmente se sancione a las actividades industriales que impacten negativamente en el ambiente.

 

Según expresa la nota, firmada por más de veinte organizaciones, la bajante de los ríos Paraná y Uruguay “es de carácter extraordinaria no sólo por la altura que hoy presentan sino también por la sostenibilidad y continuidad de este fenómeno”, motivo por el cual “resulta de carácter urgente implementar políticas públicas que salvaguarden los bienes naturales y garanticen el sostenimiento de las familias de pescadores”, indicaron en un comunicado para la prensa.

 

Asimismo, se requirió a la administración provincial “la limpieza de costas y la realización de controles de impacto ambiental en la actividad de dragado en zonas portuarias, en la construcción de terraplenes y por la generación de incendios en el área de Paraná Medio y Delta del Paraná”, apuntaron.

 

En orden resolutivo, se propone convocar “con carácter urgente a especialistas para evaluar el estado de las poblaciones ícticas en el marco de la bajante extraordinaria”, al tiempo de decretar una veda y efectuar controles “estrictos a las industrias frigoríficas pesquera”. Y en otro punto relevante que se otorgue “en acuerdo con las organizaciones de pescadores” una ayuda con “un subsidio que asegure el sostenimiento de los pescadores y sus familias por el período de la veda”, en “consonancia a lo decidido en provincias del norte como son las provincias de Chaco, Misiones y Corrientes”.

 

Ciudadanía

 

La titular de Fundación Cauce, Valeria Enderle, en diálogo con ERA Verde explicó que la nota es presentada por “vecinos, vecinas, comunidades y organizaciones de las costas de Santa Fe y Entre Ríos, más que nada con el objeto que las autoridades de los distintos gobierno sepan de la preocupación que existe de la sociedad civil, de instituciones universitarias que también apoyan la nota del colectivo con datos aportados, investigaciones y estudios realizados. En virtud de esta preocupación que nosotros manifestamos, que está avalada con datos, investigaciones y estudios, para que las decisiones que se tomen, se lo haga de manera coordinada con otros gobiernos, como el de las provincias que están al norte, con el gobierno Nacional y de los demás país (de la cuenta del río Paraná). Y que ante la preocupación de la ciudadanía, se logre también participación ciudadana en las decisiones que se adopten”, planteó.

 

En relación a los pedidos concretos, apuntó: “cuando nosotros hablamos de la veda, para proteger la fauna íctica, pretendemos que primero, antes de tomar esa decisión que es urgente, se dialogue con los pescadores artesanales, las familias que subsisten de ese bien natural. Todo el colectivo está disposición de las autoridades, pero también dela ciudadanía que necesite consultar un tema puntual y consideramos que esto es fundamental, la participación ciudadana, porque es uno de los pilares básicos de la democracia ambiental. Y participar de la sociedad de la sociedad civil no significa contestar una nota o solicitud específica que se haga a la autoridad, sino que esa sociedad civil se sienta parte de esa decisión. Y eso se genera con reuniones, con distintas manera de escuchar las distintas personas que habitan los territorios”, aclaró.

 

De la Redacción de ERA Verde