El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) informó que por primera vez se detectaron brotes de scrapie clásico en ovejas raza dorper importadas. Esta enfermedad fatal en ovinos, que también se la conoce como “tembladera” o “mal de la oveja loca”, se registró en tres ejemplares ubicados en un establecimiento de Santa Fe y en una cabaña de San Miguel Herrera, departamento Uruguay en Entre Ríos. Según trascendió a la prensa, muestras de los animales sospechosos fueron remitidas oportunamente a la autoridad sanitaria para su análisis en 2025, pero por una cuestión de costos los estudios demoraron en efectuarse.

 

Senasa confirmó el resultado positivo a scrapie clásico en ovinos reproductores importados, luego de registrarse la muerte natural sin sintomatología asociada de tres animales. Uno de la cabaña santafesina Dorper Santa Fe, de Andrés Lebus; otro en El Tacurú, de Luciano Toldo, de la misma provincia, y el tercero en El Luchador, de Sergio Taffarel, en Herrera Entre Ríos, consignó La Nación. El medio capitalino habló Taffarel, quien cargó contra Senasa.

 

Asimismo, se indicó, ante la sospecha de un caso de scrapie, el productor está obligado a enviar la cabeza del ejemplar al organismo sanitario para que se realice la constatación de la muerte analizando los tejidos del cerebro. En estos casos, se apuntó que las muestras fueron remitidas en 2025 “manera inmediata”, pero no fueron analizadas en ese momento, sino que “lo hicieron recién a fin de año por un tema de costos”, lo que retrasó la detección de la enfermedad.

 

En este sentido, la decisión de esperar a reunir más muestras para “optimizar el uso de los reactivos” provocó demoras en los estudios, dejando las cabezas almacenadas durante largos períodos sin ser examinadas. “Eso fue lo que pasó”. Para los actores del sector, la situación refleja fallas en el sistema de control. “Ningunearon la enfermedad, teniendo el estatus sanitario de Brasil con scrapie en la frontera”, enfatizaron.

IMPORTADO

 

En efecto, oficialmente se indicó que los ovinos involucrados habían sido importados en 2021 y 2022 desde Paraguay, conforme a los requisitos sanitarios y el modelo de Certificado Veterinario Internacional vigente, superando los controles postingreso requeridos, se apuntó. Desde “su ingreso al país, habían cumplido con las inspecciones clínicas anuales realizadas por veterinarios oficiales del Senasa, sin presentar novedades sanitarias ni signos clínicos”, se afirmó desde el organismo nacional.

 

Pero en el marco de esta “vigilancia activa”, Senasa terminó por detectar la enfermedad por prueba de tamizaje (Elisa). También se explicó que “las muestras fueron remitidas a un laboratorio de referencia en España”, donde, “mediante la técnica Western Blot, confirmó la presencia de scrapie clásico, ausente hasta la fecha en la Argentina”.

 

Ante el primer resultado, el Servicio Nacional incorporó a los establecimientos en un programa oficial de control y seguimiento, que contempla la restricción de movimientos de las unidades productivas afectadas, junto con una vigilancia intensificada y la implementación de medidas sanitarias de contención, destinadas a evitar la diseminación de la enfermedad. Todas estas medidas siguen en curso luego de la reconfirmación del segundo análisis.

 

En línea con los protocolos internacionales, se notificó oficialmente la detección a la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) y al Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa) de Paraguay, con el que se acordó ahondar en la investigación epidemiológica.

 

A partir del cambio en la situación sanitaria de nuestro país, el Senasa dijo que se encuentra trabajando en la adecuación de los certificados de exportación, a fin de garantizar la continuidad de los mercados internacionales y evitar disrupciones en los envíos. Para esta adecuación, se tendrán en cuenta las recomendaciones internacionales previstas por la OMSA para la exportación de mercancías de origen ovino y caprino procedentes de socios comerciales con distinta condición a país libre.

 

Oficialmente también se aseguró que la Argentina manifestará “su intención de continuar exportando productos seguros, a fin de sostener los mercados internacionales bajo condiciones sanitarias adecuadas, como embriones, cueros y pieles, gelatina, colágeno, sebo y sus derivados, así como lana y fibra ovina. En cuanto a la carne ovina y caprina, también se las considera mercancías seguras siempre que se retiren previamente los tejidos de riesgo, conforme a los estándares sanitarios internacionales”.

 

Para el resto de los productos, como ovinos y caprinos en pie, harinas proteicas y lácteos de estas especies, se propondrá la aplicación de medidas de mitigación específicas, de acuerdo con las recomendaciones de la OMSA para cada tipo de mercancía.

 

GPS

 

¿Qué es el scrapie y cuáles son sus síntomas? El scrapie —también conocido como tembladera o prúrigo lumbar— es una enfermedad neurodegenerativa progresiva y fatal que afecta a ovinos y caprinos, con presencia en Brasil, Estados Unidos, Canadá, países de la Unión Europea y África. Está incluida dentro de las encefalopatías espongiformes transmisibles (EET) y es causada por proteínas anormales (priones) que inducen la transformación de proteínas normales del sistema nervioso central.

 

La patología se transmite de manera vertical, principalmente durante el parto, y se caracteriza por la aparición de signos clínicos como prurito intenso (rascado), ataxia (alteraciones de la marcha), temblores, pérdida de peso, aislamiento y cambios de comportamiento.

 

Cabe destacar que no se trata de una enfermedad zoonótica, por lo que no representa riesgo para la salud pública, ya sea por contacto directo con animales infectados o por el consumo de productos de origen animal. Tampoco afecta a bovinos ni se transmite por su carne o leche.

 

Al tratarse de una enfermedad de notificación obligatoria, es fundamental dar aviso inmediato ante la observación de síntomas compatibles. Cualquier persona puede notificar al Organismo en su oficina más cercana; por WhatsApp, al (11) 5700 5704; escribiendo un correo electrónico a notificaciones@senasa.gob.ar; o través del Formulario “Avisá al SENASA”, disponible en el sitio web oficial.

 

Con información de Prensa de Senasa y La Nación

De la Redacción de ERA Verde