El 23 de junio pasado la Fundación Cauce interpuso un recurso de amparo ambiental por las anunciadas obras de sistematización de arroyo Las Viejas en Paraná. La entidad entiende que no se presentaron los estudios de impacto y tampoco se dieron las instancias de audiencias públicas correspondientes. El titular del Juzgado en lo Civil y Comercial Nº 9 de Paraná, Ángel Luis Moia, admitió la demanda y entre otras medidas dispuso la apertura a pruebas y llamó a vecinos a participar en el proceso colectivo. En esta instancia se presentaron con documental la Asamblea del Arbolado y la Fundación Puente a La Vida, pudo saber ERA Verde. Además pidieron vincularse al expediente el Club Náutico Paraná y el Colegio de Corredores Inmobiliarios, entre otras organizaciones sociales y ecologistas. Cauce también solicitó la creación de un comité de expertos.

 

En una demanda contra la Municipalidad de Paraná, la Fundación Cauce impulsa un amparo ambiental y una medida de no innovar sobre los trabajos de “sistematización, saneamiento e integración del arroyo Las Viejas”. Cauce pide al magistrado estudios de impacto ambiental acumulativo sobre la cuenca hidrográfica de los arroyos Colorado y Las Viejas y que se cumpla con las instancias de información pública con participación ciudadana. Hasta tanto se resuelva el fondo, “no innovar”. Sobre lo solicitado hasta ahora, lo que parece tener un avance es la intervención de otras organizaciones no gubernamentales, que pidieron participación a instancia del juez Moia, que ratificó el proceso como una instancia colectiva.

 

Entre las última novedad del expediente figuran el 6 de julio como como admitida la Asamblea  de Vecinos Autoconvocados en Defensa del Arbolado y los Espacios Verdes de Paraná, que aportó documental de Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet), registro de imágenes de flora y fauna “en peligro” de la cuenca y dos informes ambientales. Luego se presentó la Fundación Puente a La Vida y pidieron “vincularse” a ver la causa el Club Náutico Paraná y el Colegio de Corredores Inmobiliarios entre otras instituciones de la sociedad civil, según trascendió a ERA Verde. El 6 de julio Moia dispuso un reconocimiento a campo del arroyo Las Viejas, pero no hubo avances substanciales. “Luego de tres audiencias a las que ha asistido el equipo de la Fundación Cauce, los Ministerios Públicos y los abogados y técnicos de la Municipalidad, incluida una visita al arroyo Las Viejas, en las que las respuestas han sido insuficientes y carentes de sustento científicos, estamos aguardando los tiempos procesales para tener una respuesta de la justicia provincial”, expresó la entidad que promovió la demanda. No obstante, el 8 de julio pidió al juez que se integre una comisión interdisciplinaria para abordar los estudios de impacto ambiental, a lo cual en la misma jornada Moia dio por presentado el pedido en caso de ser necesario y oportuno.

Convocan a vecinos a participar en el amparo ambiental por el arroyo Las Viejas

ESTADO DE LA CUESTIÓN

 

Recapitulando, Cauce pide en la presentación judicial que se ordene al municipio “rediseñar el Proyecto de Sistematización, Saneamiento e Integración Urbana del Arroyo Las Viejas de modo tal que se eviten o al menos minimicen obras de impacto ambiental irreversibles (como la canalización del tramo en cuestión) sobre un sistema fluvial actualmente alterado y en riesgo y se recupere su integridad ecológica, garantizándose así una mejor calidad de sus aguas; para lo que se deberán realizar oportunamente eficientes estudios de calidad de las aguas, proponer alternativas a la canalización y relevamientos socio-habitacionales de las personas y familias que viven en las inmediaciones del Arroyo”. También que se ejecute un “Estudio de Impacto Ambiental Acumulativo sobre la cuenca hidrográfica Colorado-Las Viejas, que contemple no sólo estas pretendidas obras sino además la obra de la Nueva Terminal de Ómnibus y considere las obras hidráulicas ya realizadas en los últimos 20 años”, así como se “cumpla con las instancias de información y participación ciudadana debidamente”. Hasta tanto se resuelva este fondo, solicitó se “suspenda el inicio de las obras”.

 

La demanda se presentó y, “curiosamente, o no”, al otro día, el 24 de junio, la Municipalidad firmó el inicio de obras, hizo notar la entidad ambiental que fustigó en duros términos la administración municipal por lo que considera la violación flagrante de las normativas vigentes. La organización ecologista plantea que “se va a eliminar el arroyo Las Viejas”, y sostiene que sus fundamentos son además de legales, técnicos y científicos, y enumeran: “En el pliego se menciona el revestimiento de canal del arroyo en una longitud total de 1.800 metros a cielo abierto. Esto significa modificar su cauce y lecho de manera permanente, no hay vuelta atrás”. Dicen asimismo que “no respeta y contradice abiertamente su calidad de corredor biológico y el estado natural del agua en todo su ciclo. Falta la consideración integral-ecológica de la temática en cuestión por parte de la Municipalidad de Paraná que ha ideado un Proyecto que se da de bruces con el paradigma ambiental”.

 

INFORMACIÓN PÚBLICA

 

En otro tramo de una declaración sobre el litigio, desde Cuace apuntó que “el Ejecutivo Municipal viola flagrantemente el deber que tienen las autoridades, según mandato constitucional, de proveer a la protección del derecho ‘al ambiente sano, equilibrado y apto para el desarrollo humano y para que las actividades productivas satisfagan las necesidades presentes sin comprometer las de las generaciones futuras’; de utilizar racionalmente los recursos naturales y, principalmente, de preservar el patrimonio natural y cultural y de la diversidad biológica. El Ejecutivo Municipal tampoco respetó el deber de proveer información pública ambiental en forma adecuada, completa y veraz previa a las instancias correspondientes de participación ciudadana. Es una obra basada en datos desfasados en el tiempo, sin un relevamiento real y completo de la zona de intervención, lo que deja algunos de los ‘beneficios positivos e importantes’ de la obra en manos de terceras partes, y exponiendo fundamentos débiles en cuanto a las formas de reducir la contaminación y el tratamiento de los residuos urbanos para que no vuelvan al cauce del arroyo en un futuro”.

 

En cuanto a lo técnico, la entidad ambiental cuestiona una serie de parámetros que no se contemplan: “1) las variables medidas para el presente proyecto son insuficientes; 2) carece totalmente de sus estimaciones en cuanto a índice de biodiversidad; 3) no hay uso de índices o indicadores biológicos para evaluar la calidad ambiental de la Cuenca; 4) se hace una mera referencia a la detección de efluentes provenientes de una papelera en la ruta de acceso al Túnel Subfluvial (llamándolos ‘efluentes papelera’), pero no se menciona resultado de análisis de las aguas que hayan permitido detectar el nivel de contaminación que está provocando; 5) prevé su incorporación pero justificación cuantitativa de su elección y su futura eficacia; 6) las medidas de mitigación de los RSU (residuos sólidos urbanos) que propone el proyecto carecen del soporte cuantitativo que permita evaluar y predecir su efectividad (El arroyo Las Viejas transporta masivas cantidades de residuos plásticos hacia el cauce principal del río Paraná y esto no ha sido siquiera analizado en el proyecto, sólo estimado)”.

 

No habrá consulta al Comité de Cuenca por las obras de arroyo Las Viejas

De la Redacción de ERA Verde