Nuevamente el camping de la Tortuga Alegre en Concordia es escenario de un operativo contra la pesca ilegal. En esta oportunidad, personal de Prefectura Naval y la Dirección de Fiscalización provincial, con la asistencia de uniformados de Comisaría 5º, atraparon a un sujeto oriundo de Quilmes, provincia de Buenos Aires que quiso escapar de los controles. Luego de una intensa persecución lograron cercarlo y al requisar la camioneta en la que se trasladaba encontraron 43 piezas de boga y artes de pesca prohibidas que fueron incautadas quedando a disposición de la fiscalía en turno, se indicó a ERA Verde.

En horas de la noche este este martes, la Dirección General de Fiscalización de Entre Ríos y Prefectura Naval Argentina con asiento en la Represa de Salto Grande desplegaron acciones en el popular camping La Tortuga Alegre, de Concordia. En el lugar quisieron interceptar un vehículo sospechoso pero el conductor quiso eludir el control. Fue así que se desató una frenética persecución de una Fiat Strada cabina y media que fugó por el acceso al balneario. Alertados de la situación, personal policial del a Comisaría 5ª realizó un cerrojo, por lo que la camioneta se internó en un camino secundario finalizando su recorrido en otro camping, de Luz y Fuerza, donde fue detenido.

 

De acuerdo a lo informado a ERA Verde, en el vehículo se trasladaba un sujeto domiciliado en Quilmes,  provincia de Buenos Aires, con una importante cantidad de pescado capturado en el río Uruguay sin ningún tipo de documentación que acreditara su extracción de forma legal. Se contabilizaron un total de 43 piezas de bogas, dentro de la talla permitida que totalizaban unos 87 kilogramos, junto con artes de pesca ilegal. De acuerdo a lo que trascendió, el modus operandi del tráfico ilegal de pescado consistía en que el acopiador compraba la mercadería a pescadores artesanales, para luego trasladarlo de forma irregular a la provincia de Buenos Aires donde los comercializaba en el mercado negro. Esta operatoria, se indicó, fue registrada en varias oportunidades, pero hasta ahora no se lo había podido atrapar con las “manos en la masa”.

La Fiscalía en turno ordenó el secuestro de la mercadería, enseres de pesca, cajas para el transporte y otros elementos. Actuaron Prefectura Naval Argentina Represa de Salto Grande a cargo de Jorge Vargas, Comisaría 5ª de Concordia y los inspectores Juan Vázquez y Matías Solaro por la Dirección General de Fiscalización del Ministerio de la Producción. Dado que la evaluación de los pescados se determinó no ser “aptos para consumo humano”, se ordenaría su desnaturalización en las próximas horas.

 

 

Fotos: DGF.

De la Redacción de ERA Verde