Por Nadia Burgos (*). Faltan pocos días para que se realicen las PASO, una elección que determinará quiénes seremos los y las candidatas por Entre Ríos de cara a las elecciones Generales de noviembre. Sin embargo, a pesar del mes de campaña que vivimos, las alianzas mayoritarias han borrado del debate temas centrales que acucian a las mayorías. Se van a definir cinco bancas para la diputación nacional, y en una provincia donde las quemas de humedales son moneda corriente, nadie pone el acento en este debate.

 

En el actual Congreso Nacional se encuentran cajoneados el tratamiento de más de veinte proyectos de Ley de humedales. Una responsabilidad del Frente de Todos y Juntos por el Cambio, como fuerzas que componen en su mayoría la actual cámara de diputados. Los motivos para no hacerlo son los mismos de siempre. El freno a iniciativas como estas, por parte de las alianzas nombradas, tiene como motivo la defensa del lobby al agronegocio y la especulación inmobiliaria. A pesar de que algunos    discursos hoy, en plena campaña, buscan teñirse de verde, lo cierto es que son responsables del avance del actual modelo económico de saqueo y contaminación.

 

Mientras tanto en nuestros territorios siguen las quemas, las fumigaciones, y las consecuencias directas de la crisis climática y ambiental, como la ruptura del ciclo hidrológico del Paraná con su mayor bajante en la historia. La salida a esta situación de crisis estructural no va venir de las fuerzas que ya gobiernan y conforman las cámaras legislativas, es necesario avanzar en transformaciones profundas y ellos no están dispuestos a hacerlo.

 

Desde el MST Nueva Izquierda en el FIT-U y como pre candidata a diputada de la lista 10-R (R)Evolucionemos la izquierda, sostenemos que es urgente y necesario sancionar una Ley de Humedales sin trampas, que declare los humedales como bienes intangibles y prohibir toda actividad extractiva en ellos. Nuestros humedales valen más que las ganancias del agronegocio, la especulación inmobiliaria y ganadera.

 

Hoy más que nunca es urgente declarar la emergencia ambiental, destinar presupuesto real para investigar y proteger nuestro ambiente, pero además queremos impulsar una modificación en el código penal. Proponemos que los delitos ambientales no prescriban, si destruye y contamina, el daño es para siempre entonces la responsabilidad también lo debe ser.

 

Así como sostenemos que las luchas de los trabajadores, hoy más que nunca, tienen que llegar al Congreso, también lo consideramos con respecto a las luchas socioambientales. Este 12 de septiembre invitamos a fortalecer una alternativa que frene el ecocidio constante que los partidos tradicionales del régimen político profundizan sin criterio alguno. Conjuntamente llamamos a no abandonar el lugar donde se forjan todos estos reclamos y, desde nuestro espacio, sostenemos: las transformaciones se conquistan en la calle.

 

Por eso insistimos una vez más, este 12 hagamos que se escuche la voz de quienes creemos urgente la necesidad de cambiar, de transformar de raíz este sistema que nos contamina, envenena y mata.

 

 

(*) Precandidata a diputada nacional por el Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST) – Nueva Izquierda.