Como sucedió en 1 de octubre pasado, hace un año y también en 2025 para esta misma época, las aguas de arroyo El Espinillo volvieron a teñirse de rojo. La coloración anómala fue advertida por vecinos, quienes dieron alerta. La hipótesis más fuerte del origen de la contaminación es el desborde de las piletas de tratamiento del Parque Industrial de Crespo, donde se vuelcan efluentes sin tratar. Según trascendió a ERA Verde, esta problemática fue abordada en una reunión plenaria de la Junta de Gobierno de Espinillo Norte para definir acciones a seguir.

 

El episodio de aguas turbias y rojizas se reiteró este fin de semana en arroyo El Espinillo. Imágenes de las aguas con esta coloración fueron captadas entre el viernes 23 y el sábado 24 de octubre, tras lo cual comenzaron a circular rápidamente a través de redes sociales y cadenas de mensajes. Como se recordará, a principios de mes ocurrió algo similar, lo que ameritó la intervención de la Secretaría de Ambiente, desde donde se activó un esquema de monitoreo agua que incluye vuelos con drones, toma de muestras, análisis de laboratorio y observaciones técnicas en territorio, se informó oportunamente.

 

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Contaminación de los arroyos Crespo y Espinillo: Hay 9 empresas involucradas

Entre los antecedentes que pesan sobre estos fenómenos se encuentran la incidencia de las descargas de efluentes que se realizan en las piletas del Parque Industrial de Crespo. Sucede que, al presentarse lluvias copiosas, estas lagunas de tratamiento colapsan y rebosan hacia el arroyo que pasa en sus límites, contaminando así el curso. En este orden, se reconoció oficialmente, que hay 9 establecimientos involucrados: 5 cuentan con Certificado de Aptitud Ambiental y 4 están tramitando su certificación, se señaló. “De los 4 que están en proceso, 3 fueron fiscalizados y sancionados por incumplimientos constatados, con multas que van desde aproximadamente 1 millón hasta 12 millones de pesos, de acuerdo con la gravedad de cada caso”, explicó a Canal 9 la coordinadora de Control y Fiscalización Ambiental provincial, María Concepción Valdez.

 

Ante la situación presentada a principios de mes, la funcionaria aclaró a ERA Verde que, durante la campaña de monitoreo realizada en octubre del año pasado, cuando se registró por segunda vez la coloración rojiza, “los resultados de las muestras analizadas en laboratorio, en la provincia de Santa Fe, permitieron confirmar la hipótesis que veníamos evaluando: la presencia de bacterias fototróficas del azufre, asociadas a este tipo de fenómeno”.

 

De todos modos, Valdez aclaró que “la presencia de estas bacterias en los cursos de agua es natural. El fenómeno se produce cuando determinadas condiciones ambientales favorecen su proliferación masiva. En este caso, la combinación de temperaturas adecuadas, condiciones climáticas favorables y una elevada disponibilidad de nutrientes y materia orgánica puede generar un escenario propicio para que estos microorganismos incrementen significativamente su biomasa, provocando la coloración rojiza del agua. Por eso, entendemos que la situación debe abordarse de manera integral, considerando no solamente las condiciones climáticas y biológicas que favorecen este proceso, sino también los aportes que recibe el arroyo a lo largo de toda su cuenca. La materia orgánica que ingresa al curso de agua constituye un factor relevante que debe ser evaluado, ya que puede contribuir a generar condiciones favorables para la proliferación de estos microorganismos”, precisó.

 

La coordinadora de Ambiente expresó entonces que “en este contexto, además de continuar con el monitoreo y la evaluación de cada nuevo evento, es fundamental avanzar en un abordaje integral de la cuenca, fortaleciendo las acciones de control y fiscalización sobre las distintas actividades productivas, tanto en la zona de Crespo como en el conjunto de la cuenca de aporte”.

 

Y agregó: “El objetivo es sostener el monitoreo, profundizar el conocimiento sobre la dinámica del curso de agua y avanzar en las medidas necesarias para proteger la calidad del recurso hídrico. Esto requiere tanto el seguimiento técnico de estos fenómenos como el compromiso de controlar los aportes de la cuenca y garantizar que las actividades productivas se desarrollen en cumplimiento de la normativa ambiental vigente”.

Nuevamente los arroyos Espinillo y Crespo teñidos de rojo por contaminación

De la Redacción de ERA Verde