Horas decisivas transcurren en el Congreso de la Nación. En reunión conjunta de las comisiones de Recursos Naturales y Asuntos Constitucionales de la Cámara de Diputados, el oficialismo obtuvo dictamen favorable para tratar en el pleno la modificación de la Ley Nº 26.639 de Presupuestos Mínimos para la Protección de Glaciares y del Ambiente Periglacial. El Ejecutivo nacional aspira a contar con los votos necesarios para aprobar la iniciativa en el en el recinto, luego de un bochornoso proceso de participación ciudadana que se vio trunco por los responsables de la convocatoria en la Cámara Baja. El proyecto ya cuenta con media sanción del Senado por 40 votos afirmativos, 31 negativos y 1 abstención. Esto se dio el pasado 26 de febrero, con una fuerte resistencia de las organizaciones socio ambientales que apuntan a vulnerabilidad que tendrán los acuíferos que reservan estas formaciones con la quita de las protecciones planteadas. En este tire y afloje de fuertes intereses, un día antes que sesionara la Cámara Alta, se reunió el Consejo Federal de Medio Ambiente (Cofema), el organismo federal que integran las autoridades ambientales de todas las provincias, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y la Nación. En esta instancia cada distrito fijó su posición. Para la ocasión Entre Ríos llevó una propuesta alternativa a la que impulsó el oficialismo, con la idea presentar una “postura intermedia” que, al final no obtuvo consenso, según las actas a las que accedió ERA Verde. Así, la representación provincia terminó votando a favor de la reforma en un poroteo que terminó empatado, sin poder arribar a una acuerdo de un documento en común.

En el Cofema no hubo acuerdo en la reunión que se llevó a cabo en un día antes que el Senado votara la reforma de la Ley de Glaciares. Fue en oportunidad de celebrarse la Asamblea Extraordinaria Nº 55 para tratar un tema candente en lo político, institucional y de consecuencias con alto impacto en lo ambiental. El Ejecutivo nacional esperaba contar con el respaldo de este organismo de representación de las provincias, pero no alcanzó el consenso necesario y las posiciones se partieron al medio. Buenos Aires lideró la oposición y promovió la participación de socio organizaciones ambientales y especialistas del Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales (Ianigla), el organismo responsable del Inventario Nacional de Glaciares, que fue dejado de lado de las discusiones técnicas exprofeso por los impulsores de la iniciativa, según consignaron distintos medios especializados. Pero ante s dela la divisoria de agua se dieron algunas discusiones donde se planteó, con modificación de la actual normativa, una especie de salida intermedia, donde Entre Ríos fue protagonista, según puso reconstruir ERA Verde.

 

Almeida y Benegas Lynch, los senadores de Entre Ríos que se “cagaron” en el agua

En principio el Cofema no fue consultado por el Ejecutivo y el encuentro para abordar la problemática se convocó de forma extraordinaria. Las provincias que rechazaron la reforma de la ley fueron La Pampa, Buenos Aires, Santa Cruz, La Rioja, Jujuy, Córdoba, Formosa y Santa Fe. A favor se pronunciaron Mendoza, San Juan, Chaco, Entre Ríos, Tucumán, Catamarca, Salta y Ciudad de Buenos Aires. Se abstuvieron de pronunciarse Neuquén, Chubut, Misiones, Santiago del Estero y Corrientes. Estuvieron ausentes de la discusión Río Negro, Tierra del Fuego y San Luis.

 

POSICIONAMIENTO

 

Previo a la votación a la que se llegó a un empate en 8, las provincias resolvieron qué era lo que se iba a poner a consideración. Así se llegó a decidir por una votación por la reforma o por el rechazo y una “intermedia” de “Apoyo Condicionado con Observaciones”, que estuvo promovida por Entre Ríos.

 

La provincia impulsaba una suerte de tercera vía que reconocía “la necesidad de actualizar la norma”, con la exigencia de “salvaguardas que garanticen la integridad científica y el piso mínimo de protección”, señala la minuta. Además, realizaba observaciones técnicas como “garantizar que la exclusión de cualquier geoforma del Inventario cuente obligatoriamente con el aval técnico vinculante del Ianigla”; “redefinir la ‘función hídrica’ bajo un criterio de reserva estratégica, considerando su aporte en ciclos de sequía extrema y no solo su flujo actual”, y “sustituir la reforma de fondo por una Reglamentación Federal Concertada en el seno del Cofema que estandarice las Evaluaciones de Impacto”. Esta moción se llevó a votación, junto con la que planteó definirse por sí o por no. Entre Ríos fue acompañada por los votos de Ciudad Autónoma de Buenos Aires; Neuquén; Corrientes y Santa Cruz. Perdió así con la votación por sí o por no que obtuvo 14 votos.

 

Así las cosas, dejado de lado la salida por “Corea del Medio”, la segunda moción por rechazar o aprobar la reforma de la Ley de Glaciares quedó empatada en 8 voluntades, donde Entre Ríos se encaramó en adherir a lo impulsado por Nación, con 5 abstenciones y 3 ausencias.

 

MALESTAR

 

En un documento compartido con ERA Verde, la presidenta de Ambiente Sano SAS, Antonella Risso, señaló que los argumentos dados por cada provincia en esa reunión extraordinaria fueron de relevancia en una discusión que “como ya se dijo, se dio sin debate abierto e informado. La discusión y argumentos de las provincias en contra hablan de federalismo” plantearon la “regresión en protección ambiental, de la falta de participación y de cómo decide la provincia que posee el glaciar sobre cuencas hidrográficas que afectan al desarrollo de más de una provincia”. Asimismo, esta postura coincidió “en que se modifica cómo funcionan los presupuestos mínimos de protección ambiental y se debilita la función del Ianigla, en el que el proyecto ignora la crisis climática y en que favorecerá la litigiosidad, lo contrario a ofrecer seguridad jurídica. Las provincias que votaron a favor de la reforma de la ley hablaron de seguridad jurídica, de aclarar dudas y de la búsqueda de precisión técnica (algo que el proyecto no hace) y de la capacidad de las provincias para gestionar sus propios recursos”, apuntó.

 

Foto portada: Archivo Nicolás Villalobos/ Greenpeace

De la Redacción de ERA Verde