La travesía “Salvemos el Paraná y sus Humedales” llegó a las costas de la capital entrerriana. Lo hizo en horas de la tarde de este 14 de marzo, en el Balneario Municipal, con banderazo, vítores y abrazos a los remeros. Fue luego de partir de Villa Urquiza en una travesía que se inició hace una semana en Isla Cerrito, en Corrientes, y que tiene previsto finalizar en Rosario el 21 de este mes. La campaña volvió a reclamar por los Estudios de Impacto Ambiental, “acumulativos y estratégicos” del proceso licitatorio de gestión de la Hidrovía y se reiteró la oposición al dragado a 44 pies. “Buscamos frenar la entrega de soberanía de nuestro gran pariente del mar a las corporaciones de capital extranjero que, lejos de cuidar un elemento vital para la existencia de los seres vivos, lo que hará será un ecocidio, un desastre ambiental, producto de buscar obtener mayores ganancias al menor costo, pretendiendo adaptar nuestro río a los grandes buques y no como debiera ser, adaptar los barcos al río”, se expresó en una proclama compartida con ERA Verde.

Remeros y embarcaciones de la ttravesía “Salvemos el Paraná y sus Humedales” llegó Paraná desde Villa Urquiza uniendo agua y tierra en un solo grito: “¡El río Paraná se defiende! ¡No a los 44 pies!”, expresaron desde la coordinación de más de 180 organizaciones que participan de la cruzada.

Fue en la tarde de este 14 de marzo, frente a las barrancas del Parque Urquiza, en el balneario Municipal. Fue “una tarde para abrazar al río, visibilizar la defensa de los humedales y seguir remando por el agua, la vida y la soberanía”, expresaron.
El recibimiento desde la costa fue bajo los colores celeste y blanco de una gran bandera que se desplegó sobre la playa y otras tantas que flamearon en saludo a los remeros que fueron vivados y abrazados cuando sus pies tocaron tierra. Para la convocatoria se preparó un acto y festival cultural “porque luchamos con alegría y con alegría venceremos”, alentaron.

La campaña, tal como informó ERA Verde, continuará en tercer tramo con fecha de llegada, el 16 de marzo, a Diamante; el 20 a Punta Quebracho y Fray Luis Beltrán (Santa Fe) y el 21 de marzo previa pausa en Islas de los Mástiles, culmina en Rambla Catalunya en la ciudad de Rosario.
DOCUMENTO
En oportunidad de la escala en Paraná de la travesía por el río, se compartió un documento que se comparte a continuación:
Una travesía para defender nuestro río Paraná y sus humedales “Remar contracorriente por el agua, la vida y la soberanía”.
Desde la red de organizaciones y colectivos que conformamos ‘Remar contra corriente por el Agua, la Vida y la Soberanía’, estamos nuevamente realizando la travesía ‘Salvemos al Paraná y sus humedales’ junto al Foro por la Recuperación del Paraná, que partió el 7 de marzo desde el río Paraguay, muy cerca de la confluencia con el Paraná, y que llegará el 21 de marzo a Rosario, en la víspera al día mundial del agua.

Recorriendo parte de éste extenso sistema de humedales, quizás uno de los que se mantiene con vida más importantes del planeta.
Ésta remada está siendo replicada en diversas cuencas de Latinoamérica, en éste, el continente de los grandes ríos, el territorio unido a través de sus cuencas, siendo el agua el común denominador de la vida y de la unión entre los pueblos, gracias al fortalecimiento brindado por la Red Eclesial de Justicia y Paz en la Patria Grande.
Aquí tenemos nuestra propia expresión de unión y fortalecimiento participativo, desde los comités populares de cuencas, como ejercicio de la democracia ambiental y participativa, asumiendo el paradigma del diálogo de saberes políticos y espirituales. Saludamos a nuestros hermanos y hermanas de la costa santafesina.

Recibirlos en esta ciudad, que nombra a nuestro río, en la cuna de los ríos libres, donde en 1997 también gracias a la remada de dos pescadores entrerrianos, el pueblo supo decir no a las represas, ríos libres para pueblos libres. Y luego llevar esa ley 9092 a la constitución provincial reformada en el 2008, la cual establece que las cuencas hídricas comunes y los sistemas de humedales se declaran libres de construcción de obras de infraestructura a gran escala que puedan interrumpir o degradar la libertad de sus aguas y el desarrollo natural de sus ecosistemas asociados (artículo 85º).
Si las provincias tienen el dominio originario sobre los recursos naturales existentes en sus territorios, ¿cómo nuestros representantes pueden permitir que la mal llamada ‘hidrovía’ funcione sin participación de las provincias?, el lecho del río que se draga para permitir el ingreso de buques transoceánicos pertenece a las provincias, quienes debieran velar de manera concertada por su cuidado, exigiendo Estudios de Impacto Ambiental, Acumulativos y Estratégicos, considerando que de la vida del río depende el vasto ecosistema de islas y humedales y el derecho humano fundamental de acceso al agua potable.

Bajo el lema ‘Salvemos al Paraná y sus humedales’ buscamos frenar la entrega de soberanía de nuestro gran pariente del mar a las corporaciones de capital extranjero, que, lejos de cuidar un elemento vital para la existencia de los seres vivos, lo que hará será un ecocidio, un desastre ambiental, producto de buscar obtener mayores ganancias al menor costo, pretendiendo adaptar nuestro río a los grandes buques y no como debiera ser, adaptar los barcos al río.
Ratificamos el rechazo a la licitación del gobierno nacional para reprivatizar la Vía Navegable Troncal del río Paraná. También repudiamos la disolución de la Administración General de Puertos y de la Dirección Nacional de Vías Navegables (DNVN), lo que significa el remate del patrimonio público de dichos organismos.
Luego del fallido intento de licitación del año 2024, el gobierno nacional redobló la apuesta, simulando mayor participación, con una audiencia pública que, aun no conteniendo requisitos sustanciales, tuvo a más de 250 participantes expresando su rotundo rechazo a este modelo de profundización del canal de navegación y entrega de soberanía.
Aun así, el gobierno nacional avanza nuevamente sin transparencia, sin organismos de control, sin constituir el comité de cuenca en la mayor cuenca del país, es decir, sin participación real de las provincias, violando la Constitución Nacional y los principios del federalismo.
Avanzan sobre nuestro río, priorizando intereses privados que no contemplan las necesidades de las comunidades y del país soberano, jugando así el sector agroexportador que quiere una ‘Hidrovía’ más profunda para trasladar más carga al menor precio posible, las Grandes empresas internacionales dragadoras que pelean por quedarse con el negocio de la concesión y Un Gobierno, versión libertaria, quiere despojarse y renunciar a la administración de esta ruta fluvial y privatizarla.

Con este estado de situación, la acción judicial presentada por las organizaciones ambientales no ha tenido curso en el poder judicial hasta el momento, convirtiéndose éste en cómplice de los manejos ilegales de gobierno nacional al avalar un proceso licitatorio sin estudios de impacto ambiental, sin escucha de las comunidades y sin participación de las provincias en los términos de la constitución. Por ello también, se continúa batallando legalmente con acciones penales por incumplimiento de deberes de los funcionarios públicos y no se bajarán los brazos con estas acciones.
Intentan profundizar el modelo extractivista que convierte al río Paraná en una autopista para grandes corporaciones. De esta manera, nuestro Río queda delineado en función de los intereses de estas corporaciones, y el Estado renuncia a ejercer la soberanía sobre la principal vía fluvial por donde circulan las riquezas que se producen en toda la Cuenca del Plata y el 80% del comercio exterior de nuestro país. Por otro lado, es la puerta de entrada para el ingreso de infinidad de productos importados, que son miles de horas de trabajo que tanta falta hacen en esta Argentina cada vez más desigual.
Con esta licitación, Argentina se encamina a profundizar un modelo de extranjerización que ha consolidado el dominio del capital extranjero en todos los eslabones de nuestro comercio exterior y su logística. El sistema portuario, el dragado del río, los buques y barcazas que transportan las cargas y hasta el control del acceso al Río de la Plata, seguirán en manos de potencias extranjeras, que buscan asegurarse las cadenas de suministro y reforzar la división entre países productores de materias primas y países productores de manufacturas.
Impactos:
– Destrucción del ecosistema fluvial: El dragado así planteado, llevando la profundización del canal de navegación a 44 pies, pone en grave riesgo al complejo sistema de humedales junto a la abundante y diversa biota que lo habita, en especial a la fauna ictícola, así como también amenaza las dinámicas naturales del río
provocando un verdadero ecocidio. Al removerse los sedimentos del lecho de los ríos se liberarán contaminantes que se mezclarán con el agua afectando su calidad en forma peligrosa para la biodiversidad y para el consumo de agua de la población humana. La profundización del lecho de los ríos generará un aumento del volumen de agua que circula por dicho cauce, reduciendo o dejando sin agua otros arroyos y canales subyacentes (y acuíferos) que son vitales para los ecosistemas, el consumo humano, la industria, la agricultura, la pesquería y otros sectores productivos. El ingreso de buques de gran porte generará oleaje que afectará las orillas del río produciendo desmoronamientos de las barrancas y destrucción de playas y ambientes ribereños. La actual administración decidió no estudiar estos impactos ni proponer medidas adecuadas, más aun considerando las proyecciones del cambio climático que afecta indefectiblemente con bajantes históricas e inundaciones, la navegabilidad y la vida en nuestros territorios.
– Las alteraciones del cauce provocan erosión, inundaciones y desplazamiento de comunidades, y afectan las formas de producción y cultura de pueblos y comunidades ribereñas que son parte de ese corredor biocultural, como por ejemplo, los pescadores artesanales, que son sustento de miles de familias a lo largo de las ciudades costeras.
– Saquea la soberanía: La gestión privatizada del Paraná perpetúa la evasión fiscal, el contrabando y el control extranjero sobre un recurso estratégico, pudiendo ser una caja de obtención de ingresos para un país que tiene el 50% de su población sumida en la pobreza y el hambre.
Exigimos:
1.- Suspensión de la Privatización de la Vía Navegable Troncal.
2.- Evaluaciones Ambientales Estratégicas y Acumulativas independientes antes de cualquier intervención. Cumplimiento de la Constitución Nacional, el Acuerdo de Escazú y la ley general de ambiente.
3.- Planificación y gestión pública, soberana, federal y participativa del río Paraná, priorizando los intereses de las comunidades locales y la preservación de los ecosistemas para las generaciones presentes y futuras.
Fotos e imágenes: Foro por la Recuperación del Paraná
De la Redacción de ERA Verde
