Ante el último reporte del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), la Dirección Provincial de Defensa Civil, dependiente del Ministerio de Seguridad y Justicia, reforzó las tareas de monitoreo y sensibilización sobre el riesgo ígneo en todo el territorio entrerriano. Por su parte, la Federación de Asociaciones Rurales de Entre Ríos (Farer) advirtió sobre “la delicada situación que atraviesa parte del territorio provincial como consecuencia de la prolongada sequía, un escenario que incrementa de manera significativa el riesgo de incendios rurales, muchos de ellos originados por la desidia y la realización de quemas indebidas”, apuntó la organización gremial del campo.
El gobierno de Entre Ríos subrayó la importancia de comprender el Índice Meteorológico de Peligro (FWI) para extremar los cuidados. En este sentido, apuntó que el sistema utilizado es el FWI (Fire Weather Index), un estándar internacional que permite proyectar el comportamiento potencial de un incendio forestal en su punto de mayor intensidad (habitualmente cerca de las 16:00). “Este cálculo no es arbitrario; surge de un procesamiento técnico diario basado en datos recolectados integrando variables críticas como la temperatura, la humedad, velocidad del viento y precipitaciones acumuladas. A través de estos datos, el personal técnico obtiene indicadores clave como el FFMC (probabilidad de ignición por causas humanas) y el ISI (velocidad de propagación de las llamas)”.

Es así que el riesgo de incendios se categoriza para coordinar los operativos de prevención y combate. En un nivel bajo y moderado se encuentran los combustibles con humedad y focos controlables. En un nivel alto, el inicio de fuego problemático con control dificultoso si no es inmediato. En tanto, el nivel de riesgo muy alto y extremo presenta comportamientos explosivos, riesgos de fuego de copa y propagación veloz.
ALERTA
Por estos motivos, desde el Gobierno de Entre Ríos se recuerdó que el factor humano es el principal desencadenante de incendios. Por ello, se insta a la población a:
- No realizar quemas de pastizales o residuos bajo ninguna circunstancia.
- Evitar arrojar colillas de cigarrillos o fósforos en zonas rurales.
- Consultar siempre con las autoridades locales antes de realizar actividades que involucren fuego.
- La prevención es una política de Estado, pero requiere del compromiso de cada entrerriano para proteger nuestros recursos naturales y la seguridad pública.

A su vez, desde la Farer, se resaltó que las altas temperaturas, la escasa humedad y la acumulación de material vegetal seco conforman un cóctel altamente peligroso, donde cualquier descuido —una quema mal controlada, basura incendiada o incluso una chispa accidental— puede derivar en focos ígneos de rápida propagación.
Es por eso que la entidad rural señaló que “los incendios rurales no solo provocan pérdidas productivas irreversibles, sino que también generan graves consecuencias ambientales, afectando suelos, pasturas, montes nativos, alambrados, instalaciones y poniendo en riesgo la vida de personas y animales”, por lo que instó “a extremar los cuidados y actuar con responsabilidad, entendiendo que la prevención es hoy la principal herramienta para evitar daños mayores. El compromiso individual resulta clave para proteger la producción, el ambiente y la seguridad de todos los entrerrianos”.
Finalmente, Farer solicitó que ante cualquier columna de humo o foco de incendio se dé aviso inmediato a los bomberos o autoridades locales, recordando que la detección temprana puede evitar consecuencias irreparables.
De la Redacción de ERA Verde
