“El panorama es devastador: bosques y casas reducidos a cenizas, y más de 700 personas tuvieron que abandonar sus hogares. Más de 6.000 hectáreas ya fueron arrasadas en la Patagonia Argentina”, informó Greenpeace en el último parte de situación de los incendios que afectan principalmente a Chubut. El gobernador de esta provincia, Ignacio Torres, señaló que los focos ígneos tenían un origen intencional y anunció una recompensa de $50 millones para quien aporte datos certeros de quién los pudo ocasionar. En esta instancia, en conferencia de prensa, se enojó cuando un periodista le señaló que la asistencia oficial prometida el año pasado no llegó a destino. Paralelamente, trascendió el reciente hallazgo de seis granadas de mano del Ejército Argentino en el Lago Epuyén.

La comarca andina en la Patagonia argentina vuelve a estar bajo el castigo de incontrolables incendios forestales. Los focos comenzaron a registrarse el 5 de enero de 2026 y se fueron extendiendo. La zona de situación más crítica se concentra principalmente en la zona cordillerana de la provincia de Chubut, aunque también se registran llamas y se han desplegado operativos de emergencia en Río Negro, Neuquén y Santa Cruz.

Las localidades y zonas más afectadas al día de hoy en Chubut son: El Hoyo –donde se investiga el origen intencional; Puerto Patriada –con decenas de viviendas destruidas y cientos de evacuados–; Epuyén –donde llegó el avance del fuego sin control– y el Parque Nacional Los Alerces, donde afecta toda una biodiversidad con afectación del bosque nativo.

En Río Negro, en tanto, se reportaron focos de gran magnitud, que afectó unas 3.000 hectáreas en Monte Bagual, “tras una quema no autorizada”, según reconoció el propio gobernador, Alberto Weretilneck, donde se destruyeron más de 1.750 hectáreas en jurisdicción de Guardia Mitre a partir del fuego que habría comenzado en un establecimiento rural privado sobre la vera del río Negro. También personal de Parque Nacionales monitorea un foco en la zona de “El Manso”.

Por otro lado, en Neuquén y Santa Cruz se mantienen operativos de combate «cuerpo a cuerpo» en diversas zonas cordilleranas para evitar la propagación hacia asentamientos poblados.
ABANDONO

El hallazgo reactivó el operativo preventivo y profundizó una investigación que busca determinar el origen de los explosivos y si detrás hay una acción deliberada para generar miedo.

“No es una tragedia natural. Es crisis climática, abandono y decisiones que no llegan a tiempo. Sequía, calor extremo, viento y pinos exóticos empujan el fuego mientras la respuesta sigue siendo insuficiente”, se señaló desde la organización Greenpeace como el fondo de los siniestros. “La mayoría de los incendios no son accidentes. Son consecuencia de la acción humana, la negligencia y la falta de control”, se apuntó. “El fuego avanza más rápido que las políticas públicas. Y cada minuto que pasa, el daño es irreversible”.
Hasta el momento, distintos registros señalan que el fuego ha consumido más de 6.000 hectáreas en total y ha obligado la evacuación de más de 3.000 personas, entre residentes y turistas
CORTINA DE HUMO

En medio de esta tragedia, trascendió por la prensa patagónica que se encontraon seis granadas en la orilla y en las profundidades del Lago Epuyén, en Chubut. Según la información oficial, estos hallazgos se dieron el último mes y en las últimas horas comenzaron a tomar dimensión las dudas y misterio sobre esta información que ha salido a la luz.

Los incendios forestales en Neuquén, Río Negro y Chubut afectan seriamente a dos Parques Nacionales y ya arrasaron más de 37.000 hectáreas de bosques y viviendas, una superficie equivalente a dos veces el tamaño la ciudad de Buenos Aires. Greenpeace reclama más prevención, brigadistas e infraestructura para respuesta rápida, y penalizar tanto incendios como desmontes.
El gobernador Ignacio Torres, dijo que son granadas de mano fragmentarias de origen argentino, producidas por Fabricaciones Militares (FM), modelo FMK2, provistas y únicamente utilizadas por Fuerzas Armadas. Sobre los incendios, Torres también dio a conocer que la provincia de Chubut puso a disposición una recompensa de $50 millones para saber el origen de los incendios. Cuando Nacho Torres anunciaba la novedad junto al ministro del Interior de la Nación, Diego Santilli, se ofuscó con un periodista que le señaló que la ayuda oficial para los damnificados de los incendios pasado no llegó a destino.
Con información de Greenpeace, diario Río Negro y LM Neuquén
Fotos: Gobierno de Chubut / Greenpeace
De la Redacción de ERA Verde
