Entre las primeras horas del sábado 31 de enero y la jornada del domingo 1 de febrero, se llevó adelante “una nueva movilización en el agua”, donde se unió las ciudades de Rosario y Victoria por las aguas del río Paraná. La nueva travesía náutica se desplegó como acción en continuidad de “Remar Contracorriente, por el agua y por la vida”, el épico itinerario que se llevó adelante hace un año.

 

En esta oportunidad, la acción “Salvemos el Paraná y sus humedales: ¡Conocer y defender!”, se movilizó bajo la consigna “el río no se vende” y con el claro objetivo de visibilizar el reclamo en defensa del río Paraná y sus humedales, vivenciando al río como “patrimonio de todos”, la convocatoria fue expresión de un amplio movimiento que crece, que ya hace historia, y que “vino para quedarse”, señalaron desde la organización.

La iniciativa fue impulsada por el “Foro por la recuperación del Paraná” y por un amplio arco de organizaciones ambientales, sociales, gremiales, culturales, comunitarias, políticas y religiosas, muchas de las cuales habían sido parte de la acción colectiva “Remar Contracorriente por el agua, la vida y la soberanía”, que unió las provincias del litoral en una histórica y épica remada a lo largo de más de 1.200 km en marzo del 2025, como de sucesivas actividades que le dieron continuidad, con estos mismos objetivos: “recuperar el Paraná en manos argentinas”, se recordó.

 

“CUNA DE LA BANDERA”

 

Portando enormes y llamativas banderas argentinas, estampadas con consignas como “el Paraná en manos argentinas” y “no a los 44 pies” los protagonistas de la travesía abordaron entusiastas sus embarcaciones en la Rambla Catalunya de la ciudad de Rosario. Allí se inició la caravana a la que se sumaron en el recorrido a kayakistas y embarcaciones, alentados y acompañados por público desde la costa que manifestó apoyo a las causas enarboladas.

 

Los “remadores” se manifestaron en “firme oposición a una nueva reprivatización, extranjerización, y a la destrucción de los humedales y de la biodiversidad que aloja nuestro río ‘al que mal llaman hidrovía’, como a las pretensiones de profundizar su dragado a 44 pies”, apuntaron desde las entidades impulsoras de la actividad. En palabras de los organizadores “como si esto fuera poco, pretenden hacerlo además sin ningún estudio serio de impacto ambiental, para el exclusivo beneficio de los grandes negocios de cuatro o cinco vivos que estafan, porque lo hacen encubiertos en el nombre del ‘desarrollo’, empujando lo que representaría un verdadero crimen ambiental, un ecocidio”.

Javier Núñez, uno de los organizadores de la travesía, advirtió que “con el dragado actual, en 36 pies, se ha agudizado la crisis hídrica que viene afectando a nuestra zona (taponamiento de bocas, reducción de las lagunas y riachos que funcionan como cortafuegos naturales y áreas de reproducción de peces), poniendo en serio riesgo el acceso del agua como recurso vital en casos como nuestra vecina ciudad de Victoria (Entre Ríos) y todo el ecosistema vinculado a los humedales, y concibiendo al Paraná como una ‘autopista fluvial’ para el ingreso de buques de ultramar en el medio de un continente (lo que no existe en ningún lugar del mundo) en absoluto beneficio de las grandes multinacionales que hoy tienen el control del comercio exterior”.

 

ACAMPE

 

En el trayecto, los protagonistas de la “patriada” –tal como calificaron los coordinadores– hicieron posta en el kilómetro 44, en la confluencia con el riacho el Paranasito donde en un clima de fraternidad, camaradería y entusiasmo “desplegaron campamento” y se dispusieron a pasar la noche.

 

A lo largo del recorrido, los protagonistas expresaron: “pudimos ver de cerca el inmenso ecosistema que da vida a nuestro humedal, y también pudimos constatar con nuestros propios ojos los daños que se vienen sufriendo desde hace tiempo con los ‘terraplenamientos’, que buscan ‘pampeanizarlo’ para convertirlo en campos de soja, como las numerosas bajadas clandestinas que dan cuenta de las actividades ganaderas en tierras fiscales o en las que el Estado no ejerce control alguno”.

 

Con la convicción de que “el río no se vende, se defiende”, en horas de la mañana del domingo levantaron campamento y emprendieron el camino hacia Victoria (Entre Ríos).

ARRIBO A VICTORIA

 

Una vez arribados en sus embarcaciones, tuvo lugar una “radio abierta” con voces de los protagonistas conjuntamente con actividades culturales y una “muestra soberana”, contribuyendo a la premisa “conocer para defender”.

 

Luciano Orellano, referente del “Foro por la Recuperación del Paraná” y del “Encuentro Federal por la Soberanía”, argumentó : “la iniciativa que pretende llevar adelante el gobierno nacional constituye una verdadera entrega de soberanía, pretendiendo volver a dejar en manos extranjeras el control, la administración y la gestión de una de las vías fluviales más importantes del mundo, lo que toma mayor relevancia en un contexto mundial en el cual se aceleran los factores de guerra, y el control de los bienes y recursos naturales es objetivo primordial en la disputa para las principales potencias del mundo”. “El río, como la Patria, no se vende. ¡Se defiende! ¡Entregar el Paraná es como entregar Malvinas!”.

 

Fuente: Foro por la Recuperación del Paraná
De la Redacción de ERA Verde