Alertados ante la depredación pesqueras en las distintas cuencas hídricas en Entre Ríos afectadas por la bajante de las aguas, el gobierno provincial comenzó con una monitoreos y rastrillajes. Los procedimientos se enmarcan en tres líneas de avisos de vedas, patrullaje y monitoreo, comentó a ERA Verde el secretario de Agricultura y Ganadería, Lucio Amavet.
Desde hace poco más de una semana, baqueanos, guías, pescadores artesanales y deportivos han comenzado a llamar la atención sobre la depredación pesquera que se produce en las cuencas ribereñas entrerrianas. La situación se agravó por dos factores: las restricciones de circulación como medida para frenar la pandemia de Coronavirus y la extraordinaria bajante de los niveles del agua en los principales causes. Ante esta inquietud creciente, el Gobierno provincial anunció la posibilidad de un veda sobre algunas especies que se encuentran amenazadas, a través de los inspectores de la Dirección de Recursos Naturales, que depende del Ministerio de la Producción.
En diálogo con ERA Verde, el titular de Secretaria de Agricultura y Ganadería, Lucio Amavet contó que ante esta situación detectada, “la provincia avanzo en tres líneas con respecto a la bajante del río y la cuestión de la posible depredación del río y pesca con procedimientos que no están avalados por la ley”. En este sentido, el funcionario enumeró que primero se emitieron partes “alertando al sector de la situación que nos están comunicando algunas ciudades. Haciendo hincapié sobre medidas habilitadas, variedad de peces y que prácticas de pesca están habilitadas”.
En este sentido se recuerda que más allá de las disposiciones que establecen pesca con devolución para ciertas especies para esta época del año, aún rigen las medidas de restricción sobre las actividades en el río previstas por el decreto presidencial de emergencia sanitaria nacional.
Patrullajes
Amavet también apunto que durante este fin de semana se realizarán “rastrillaje desde La Paz hasta Puerto Ruiz en Gualeguay, junto a las fuerzas de seguridad provincial y nacional, verificando si la situación de depredación y pesca salvaje de pescados es real. En ese caso, caeremos con todo el peso de la ley sobre quién la esté infringiendo”, advirtió.
Por último, el secretario de Agricultura y Ganadería señaló que se están “monitoreando en forma permanente el ríos Paraná y Uruguay, tanto con los técnicos de recursos naturales como así también dentro de la mesa técnica nacional de pesca continental. Analizando una norma legal que dicte la veda parcial o total del recurso ictícola”, afirmó.
Según datos oficiales que maneja Gobierno a través del Instituto Nacional del Agua (INA) y otras instituciones académicas, las alturas hidrométricas del río Paraná en la provincia de Entre Ríos se encuentran en valores de bajante histórica que no se registran desde enero del año 1989. “Este fenómeno se debe principalmente a que en los últimos meses se han registrado precipitaciones por debajo de lo normal, tanto en la cuenca alta y media del río Paraná (Brasil), como en los afluentes del río Paraguay donde los niveles de precipitación y bajante también son persistentes. Esta situación análoga en las dos cuencas principales provoca que el río Paraná en el tramo medio o argentino –a la altura de las provincias de Chaco o Corrientes–presente los niveles hidrométricos más bajos de los últimos 50 años. En el tramo bajo o deltaico del río Paraná se están registrando valores de bajante que no se observaban hace más de 30 años”, se explicó.
“Esta situación complica la navegación del río y afecta los recursos naturales ictícolas. Los pronósticos son que los valores de caudal del río se mantendrán en valores acotados, se monitorean constantemente las proyecciones climáticas”, se agregó para plantear que “la dinámica de la población de peces que transitan sobre el río Paraná, depende de los ciclos hidrológicos y climáticos, esta situación extraordinaria del río bajo perjudica la reproducción y el crecimiento natural de ciertas poblaciones de peces”.
Así, en este “contexto ambiental”, es que se evalúa “la factibilidad de establecer una veda de pesca sobre las especies de peces que se encuentran en peligro, dada esta bajante extraordinaria del río Paraná”.
De la Redacción de ERA Verde