El grupo de Gestión de Recursos Naturales de la estación Delta del Paraná del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), comenzó a utilizar las denominadas cámaras trampa para monitorear la presencia y abundancia de grandes mamíferos exóticos invasores, como el ciervo axis y el cerdo silvestre o jabalí, en el Bajo Delta del río Paraná. Se apuntó que los primeros relevamientos señalan “un gran crecimiento en las poblaciones del ciervo axis y del jabalí o cerdo silvestre” y que, “en el caso del búfalo, sin duda se ha establecido y dispersado en el Delta, aunque no con la extensión que lo han hecho las otras dos especies”.

La investigación que se lleva adelante desde el INTA Delta del Paraná se realiza en el marco del proyecto postdoctoral de Juan Tellarini, titulado “Ocupación e impactos sobre las actividades productivas de dos grandes mamíferos exóticos invasores en el Bajo Delta del río Paraná”, cofinanciado por el Instituto y el INTA y Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet), bajo la dirección de Natalia Fracassi y Javier Pereira.

 

“El objetivo de la investigación que se encuentra en desarrollo es conocer el estado actual de las poblaciones de estas especies, el alcance de la invasión, su relación con los distintos ambientes del Delta y su posible interacción con otras especies. Asimismo, se busca relevar la percepción de los productores, especialmente en relación con los impactos sobre las actividades productivas”, se amplió desde el equipo de estudio.

PRELIMINARES

 

En es este orden, se apuntó se colocaron cámaras trampa en gran parte del bajo Delta bonaerense, distribuidas al menos a 2 kilómetros entre sí. De esta forma se obtuvieron registros de estas dos especies como también de gran parte de la diversidad de medianos y grandes mamíferos que habitan la región.

 

Los resultados preliminares muestran un gran crecimiento en las poblaciones del ciervo axis y del jabalí o cerdo silvestre.  A estos dos se le suma la presencia de otro gran mamífero invasor, el búfalo de agua (Bubalus arnee bubalis).

IMPACTO

 

Desde el grupo de Gestión de Recursos Naturales se proyecta seguir estudiando tanto el proceso de invasión de estas especies como su impacto sobre las actividades productivas y la biodiversidad del Delta.

Desde el organismo, se planteó que compartir mayor información al respecto ya que “puede servir para ampliar sobre la temática”. En este orden, se explicó que “desde una perspectiva biogeográfica, si analizamos los mecanismos ecológicos que subyacen a un proceso de invasión: cuando la especie se establece, forma una población autosustentable, logra dispersarse a nuevos sitios y establecerse podemos decir que estamos frente a una invasión exitosa”.

 

Es así que, “en el caso del búfalo, sin duda se ha establecido y dispersado en el Delta, aunque no con la extensión que lo han hecho las otras dos especies. Aunque en Argentina aún no hay estudios sobre sus impactos de la presencia del búfalo sobre la biodiversidad, si los hay en otros países donde también es invasor”.

Por otra parte, “en cuanto a las actividades productivas del Delta, son numerosos los productores forestales y ganaderos que reportan daños de estas especies. Por ejemplo, los búfalos quiebran y voltean árboles; los cerdos perjudican plantaciones jóvenes y pasturas con el hozado; y los axis consumen brotes y quiebran árboles jóvenes”, se describió sobre los perjuicios que traen aparejadas estas exóticas invasoras.

De la Redacción de ERA Verde