Tras las providenciales lluvias en la Comarca Andina, los incendios en Chubut pudieron ser controlados. Las precipitaciones no fueron importantes, pero lo suficientes para dejar una guardia activa con personal local, por lo cual los brigadistas que envió el Gobierno de Entre Ríos finalizaron su labor de apoyo al combate de focos ígneos en el área de Cholila, la localidad más apremiada por el humo y las llamas. En este regreso, en diálogo con ERA Verde, uno de los cuatro agentes, pertenecientes al Plan Provincial de Manejo del Fuego de la Secretaría de Ambiente, contó la magnitud de los hechos y las condiciones preocupantes de que estos fenómenos se sigan produciendo con mayor virulencia acelerados por el cambio climático. En una hoja de ruta propuso trabajar mancomunadamente entre Estados y sociedad civil en la prevención de estos eventos.

Las tareas de combate del fuego de los brigadistas entrerrianos en los bosques patagónicos concluyeron antes de lo previsto. Entre el 10 de febrero pasado y días subsiguientes, llovió un promedio de 18 milímetros en la zona de Cholila, El Hoyo y el Parque Nacional Los Alerces –incluso se registraron nevadas en algunos puntos–, lo cual determinó su regreso. Los protagonistas valoraron la experiencia de este trabajo en conjunto con brigadas de diversos puntos del país. Así también, colegas de otras provincias destacaron a Entre Ríos en la materia técnica y “calidad humana”. El Servicio Provincial de Manejo del Fuego del Chubut expresó su agradecimiento al contingente de la Brigada de Respuesta Ambiental “por el compromiso, la responsabilidad y el profesionalismo demostrados durante su participación en el operativo. Destacamos el esfuerzo sostenido en el cumplimiento de las tareas encomendadas, la integración al trabajo coordinado con el resto de las brigadas y la adaptación a un contexto de alta exigencia operativa”, expresaron oficialmente al desearles un buen viaje en el retorno.
ANTICIPAR

Ya en su hogar en Colón, el agente Gustavo Gerfo charló con ERA Verde, dando cuenta de lo que vivió y las enseñanzas que dejó la experiencia. “En lo personal tenemos que empezar a entender que estas situaciones nos están afectando más. Sin lugar a dudas, son producto, en su mayoría, del cambio climático. La biomasa en los bosques, el largo período de sequía que hubo en toda la zona patagónica, expone y deja predispuesto a que estos eventos año a año sean cada vez más severos, dañinos y agresivos. Estos son denominados de sexta generación”, describió sobre el escenario dantesco en el que intervinieron.
A la hora de pensar modos de prevenirlos, el brigadista señaló que “se pueden utilizar herramientas de detección temprana, para un ataque inicial rápido para evitar que los incendios sean de magnitud y tomen grandes extensiones. El mejor incendio es el que se previene o se hace un ataque inicial”, sintetizó. Ante esto, apuntó que “la mayoría de las provincias patagónicas apuestan mucho a los equipos de trabajo de control, en función de tener equipos de respuestas con mayores recursos. Chubut, tienen un Plan Provincial de 260 combatientes y trabajan todo el año en prevención y control. Así y todo, este tipo de eventos excedente los recursos disponibles. Y son tan severos que, al pasar el tiempo, cuando son ataques ampliados, la demanda de recursos son mayores. Hay daños ambientales terribles, sociales, económicos y todo lo que conlleva tener los equipos combatiendo el fuego. Se dañaron unas 60 mil hectáreas”, detalló.

AGENDA
Gerfo reiteró a ERA Verde que, frente a este tipo de fenómenos, “una de las herramientas es que los Estados, las sociedades, trabajen en fortificar los equipos enfocados en la prevención para evitar este tipo de catástrofe. Nuestra participación, en su medida, supo estar a la altura de este tipo de incendios, con profesionalismo. El recurso está, pero hay que fortificarlo. Nosotros tenemos una realidad que está situada en el área del Delta. En años anteriores hemos tenido la necesidad del apoyo de distintas jurisdicciones nacionales. De esa manera se hace también la coparticipación entre las provincias. Pero insisto. Este tipo de eventos van a ocurrir cada vez más seguido, van a ser más severos y por eso hay que buscar herramientas de prevención, con una agenda de trabajo entre el Estado y la sociedad”.
Por su parte, en declaraciones oficiales, el director de Áreas Protegidas y Biodiversidad, Pablo Aceñolaza, sobre el desempeño de los entrerrianos dijo: «Este nivel es fruto de capacitaciones sobre diferentes técnicas, estrategias y especialidades del ámbito forestal, realizadas a lo largo de años. Estas incluyen temáticas como el uso de medios aéreos, cartografía, seguimientos satelitales, incendios de interfaz urbano-rural; entre otras», indicó.

Otro de los brigadistas, Ángel Melchiori, explicó: «Estuvimos trabajando en afianzar cola y flanco de los incendios, es decir liquidar los pequeños reinicios que quedan luego de desactivar un incendio. Esto se hace con herramientas de mano, bombas de agua y el apoyo permanente de los medios aéreos; ya que siempre tuvimos a disposición helicópteros y aviones. A raíz de vientos provenientes de la cordillera, hubo un reinicio en un pinar de Cholila que no se alcanzó a enfriar, generando focos secundarios de incendio. Por ello, estuvimos trabajando de madrugada para contener este salto ígneo, terminando de liquidarlo al día siguiente aprovechando la luz diurna», ejemplificó.
Gerfo finalizó reconociendo que «el resultado del trabajo fue muy satisfactorio. Participamos activamente como brigada de Entre Ríos de las reuniones de comando diarias para planificar las tareas del día siguiente, aportando nuestra visión para conformar planes de lucha».

De la Redacción de ERA Verde
