Los estudios sobre las muestras de los ejemplares de peces muertos hallados masivamente flotando en las aguas del río Salado, provincia de Santa Fe, podría estar en unos 10 días. Pero la principal hipótesis es que perecieron por hipoxia: la ausencia de oxígeno suficiente en los tejidos como para mantener las funciones corporales. Y el origen de la ahogo del río sería el exceso de nutrientes que llegaron a esas aguas por las últimas lluvias que “lavaron” los campos fertilizados con agroquímicos. Aconsejan no internarse en las aguas que tengan este desolador panorama ni tampoco ingerirlos.

La impresionante mortandad de peces detectada desde el jueves pasado en el río Salado se contabilizaba de la siguiente manera: 1.300 individuos cada 5 minutos. Y el desfile de los cuerpos inertes flotando no se detuvo a lo largo de cuatro días.  La mayoría son sábalos, pero también hay carpas, viejas del agua, moncholos y apretadores. “Lo que nos llama la atención es que las viejas del agua y las carpas son peces bastante resistentes, entonces esto nos está indicando que hay un problema serio en el agua”, contó a diario El Litoral Luis Espíndola, investigador del Instituto Nacional de Limnología (Inali-Conicet-UNL) que tomó muestras de las aguas del río Salado en distintos puntos, como a la altura del segundo puente de la Ruta 70, que une Recreo con Esperanza, al norte de Santa Fe capital.

El especialista se refirió a varias hipótesis inquieta desde hace días a las localidades de la cuenca baja de este importante curso de agua. Una de ellas es la falta de oxígeno. En este orden, el investigador advirtió que esta mortandad “se produjo después de una lluvia importante y entonces otra de las hipótesis podría ser el lavado o escurrimiento de los campos hacia el río, que pueden tener fertilizantes, pesticidas, agrotóxicos, y algunas industrias que pueden tener algún desagüe clandestino hacia el río y en estas condiciones de bajante extrema eso se potencia y se hace mucho más grande el problema”, consideró Espíndola.

 

En una misma se expresó el subsecretario de Recursos Naturales de Santa Fe, Gaspar Borra, quien señaló que si bien restan los resultados químicos de laboratorio, todo indicaría que la muerte de peces se debe a la hipoxia.

Advertencias

 

Este lunes, en tanto, la intendenta de Santo Tomé, Daniela Qüesta, participó de un encuentro con autoridades provinciales y especialistas del Inali, del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas de Argentina y de la Universidad Nacional del Litoral. “Si bien todavía estamos esperando los resultados de las muestras efectuadas (el jueves pasado), tenemos en claro que estamos ante un fenómeno que responde a múltiples causas, pero vinculado principalmente a la bajante extraordinaria y sostenida del río que agrava los efectos negativos de cualquier tipo de contaminación o cambio que se produzca en el ecosistema acuático”, manifestó en declaraciones a la prensa.

 

La jefa comunal adelantó que en las playas de la localidad lindante con la capital santafesina colocarán cartelería en los balnearios para desaconsejar bañarse en el río y desalentar el consumo de pescados que sean capturados en la zona donde se produjo el fenómeno.

 

 

Fuente: El Litoral de Santa Fe

De la Redacción de ERA Verde