En horas de la tarde de este lunes hallaron en el río Paraná, a la altura de Bajada Grande, el cuerpo de la joven desaparecida en el Arroyo Antoñico, cuando el vehículo que conducía fue arrastrado por las aguas desbordadas por el temporal del fin de semana.  La tragedia puso nuevamente en agenda la gestión de las cuencas hídricas que surcan la ciudad. “Hay que desentubar”, afirmó a ERA Verde Juan Manuel Paoletti, integrante de la Tribu del Salto, la iniciativa  que se apropió de forma sustentable de un espacio a la vera del arroyo La Santiagueña.

 

“Yo veo a partir de la tragedia la necesidad de des-entubar los arroyos, porque es un maltrato lo que hace a las cuencas, el cemento vuelve al agua más violenta”, sostuvo Juan Manuel poco antes que se conociera el trágico final de la tragedia desencadenada el sábado por la tarde cuando un temporal de agua precipitó más 200 milímetros en pocos horas en la ciudad. El desborde de los arroyos y desagües pluviales hizo que el vehículo que conducía Fiorella Furlán, de 22 años, fuera arrastrado en un puente del arroyo Antoñico construido en un bajo, en calle Manuel Gálvez.  El Suzuki Swift quedó atascado en uno de los ingresos del entubamiento que tiene ese curso de agua unos quinientos metros más abajo, con el parabrisas roto y sin su ocupante, cuyo cuerpo apareció hoy en el río avistado por un kayakista que recorría la costa.

 

“Los entubamientos estrangulan el cauce (de los arroyos) aumentando la velocidad del agua; y la falta de áreas verdes absorbentes de agua aumentan la velocidad”, explicó el integrante de la Tribu. “El sistema de drenaje natural son los arroyos y al no estar libres, los días de lluvia son un caos. El agua no se la puede frenar, es necesario respetar la lluvia y los arroyos para que no sigan cobrando víctimas. Cuando un arroyo esta entubado tampoco se puede saber que pasa por allí, ni se puede rescatar a nadie de adentro de una manguera de cemento de varios kilómetros, eso es el entubado. Muchos países están desentubando. Es una locura seguir pensando en ocultar nuestra geografía natural; una locura que gestión tras gestión genera dinero de obra pública que nunca va a resolver el problema sino agravarlo y postergarlo para el futuro”, afirmó Paoletti, quien con el colectivo social y ambiental que desde hace años llevan adelante una experiencia de aprendizaje colectiva del ciclo del agua y en vínculo con áreas pobladas a partir de la ecogestión de los residuos.

 

De la Redacción de ERA Verde