Invitado por Fundación CAUCE y ERA Verde a un ciclo de charlas sobre la agenda ambiental, visitó Paraná el periodista Darío Aranda. El trabajador de prensa en el diario Página/12 y colaborador de Cooperativa Lavaca –editora de revista Mu– y FM La Tribu, participó de un intercambio en la Facultad de Ciencias de la Educación de UNER, donde dejó planteado su punto de vista sobre su oficio y el compromiso con el registro de los modelos extractivos y las luchas sociales de resistencia.

 

Aranda es autor de los libros “Argentina Originaria” y “Tierra Arrasada”, y junto con el periodista de Rosario Sergio Rinaldi –coordinador General del Taller de Comunicación Ambiental– participaron de la Agenda Verde en Debate, el ciclo de charlas organizadas por CAUCE y ERA Verde, con el apoyo de la Facultad de Ciencias de la Educación de la UNER. Precisamente en vísperas del Día del Periodista la idea fue reflexionar con los comunicadores sobre el oficio y el modo de abordar las problemáticas y acontecimientos ambientales.

 

Periodismo

 

“Yo hago periodismo, no me considero un periodista ambiental”, afirmó Aranda en diálogo con ERA Verde, para explicar que “hablar de minería, soja, fracking, deforestación, pasteras, no es solamente un tema ambiental. Uno aborda temas ambientales, pero al mismo tiempo geopolíticos, sociales, históricos, de derechos humanos. No me molesta que me digan que hago periodismo, ambiental. Yo abordo todo lo que tenga que ver con el extractivismo que tienen una connotación más política”.

 

En esta línea el periodista situó que “América Latina lleva 500 años de extractivismo y es bastante insólitos que nos quieran hacer creer que a partir de este modelo de extracción de recursos naturales o de bienes comunes puede venir un bienestar para el pueblo. En este sentido abordo mucho los que luchan los que resisten a este modelo. Que son pueblos indígenas, campesinos, asambleas socio ambientales, ecologistas”.

 

Respecto a la relevancia de cierta luchas vinculadas a la defensa con el ambiente que han tenido lugar recientemente en Argentina, y particularmente sobre el fallo del Superior Tribunal de Justicia de Entre Ríos que confirmó la restricción a las fumigaciones alrededor de las escuelas rurales, situó esta “batalla” dentro de historia de resistencia similares. “Es una acumulación de luchas”, describió, y observó que para muchos la oposición a la instalación de la pastera Botnia en Fray Bentos, Uruguay, por la Asamblea de Guaelguaychú, podría plantearse como una disputa perdida. Pero si se tiene en cuenta que eran tres las pasteras proyectadas, su valoración es distinta. Más aún si se tiene en cuenta la instalación de una “conciencia ambiental” en la discusión pública. “Y la lucha de Galeguaychú no hubiera sido posible sin la lucha contra la represa en el Paraná Medio; entonces es acumulación de luchas”, afirmó.

 

Finalmente, ante el reflejo que deben tener los periodistas para abordar estas problemática, reflexionó que “en los territorios está la verdad. Entonces cuando viene un biólogo, un médico, un empresario, un científico, un funcionario y te dice que el glifosato no hace nada, yo le diría a esa persona que vaya a ese territorio fumigado y vea si no hace nada. Cuando te dicen que con la minería vas a obtener trabajo, bienestar, cuidado de la salud, que vaya a Andalgalá (Catamarca), donde está la minera la Alumbrera, que explota una de las grandes multinacionales Xstrata Plc, y es solo pobreza y destrucción lo que han dejado. Cuando decían que el fracking  no va a contaminar, hay que ir a (la explotación petrolífera) Vaca Muerta, a Neuquén,  a las comunidades mapuches para ver el desastre que es Vaca Muerta. Entonces como periodista la verdad está en los territorios, en los lugares de los hechos, no en una oficina en Buenos Aires, con aire acondicionado, con calefacción. No digo que no haya que hablar con los empresarios o los funcionarios; hay que hablar con todos, pero hay que hablar con los que están sufriendo estos modelos”.

 

De la Redacción de ERA Verde